Ricardo Garanda Rojas (@rgarciaaranda)
A
veces, con la lectura de poesía nos pasa algo parecido a lo que nos ocurre con
la audición de música clásica. Asumimos la impresión de productos culturales
densos, profundos, poco atractivos para pasar un rato agradable.
A
veces, aun así, cae un libro de poesía en nuestras manos, lo abrimos, leemos
unos versos sin demasiado entusiasmo, y, a veces, leemos el poema completo, y
pasamos la página y seguimos leyendo. Y pasamos otra, y nos sentamos…





