Casabas, trigésimo tercer día de los tiempos del Virus.
Después de contarnos, por encima, su proceso vírico y deshacerse en alabanzas al personal que le ha
atendido y curado, ha repetido, a quienes quisieran escuchar, que nos quedemos en casa aunque paralicemos nuestras vidas. Y lo ha justificado con una frase que a mí me
ha parecido muy elocuente: “Perdamos un
poquito de nuestro presente para ganar un largo futuro”




