sábado, 24 de junio de 2017

CETA = Globalización, ¿Para quien?

Ricardo Garanda Rojas (@rgarciararanda)

Es curioso como parece que ahora los más internacionalistas parecen las fuerzas del capital y aquellas a las que los lobbies empresariales han conseguido atraerse hacia sus intereses.
El acuerdo llamado CETA contiene las mismas trampas que el muerto TTIP. Una más: las multinacionales norteamericanas comerciaran con Europa a través de sus filiales canadienses, eliminando por esa vía sus capitalistas dificultades.

Miren ustedes, solo los partidos de derechas debieran estar honestamente en condiciones para aceptar tratados que, aunque puedan beneficiar al intercambio de mercancías, seguro que es así, se hace a costa de que los inconvenientes de salud y de condiciones laborales ya no se valorarán desde la normativa existente en cada país, sino con una valoración realizada por tribunales supranacionales en las que las empresas multinacionales tienen mucho que decir.

Globalización a costa de los derechos de los trabajadores y de la salud de los globalizados no nos interesa. Es una globalización neoliberal que solo a las grandes empresas beneficia, permítanme repetir, a las grandes empresas, no a sus trabajadores ni a las familias de los trabajadores, ni a los amigos de las familias de los trabajadores...

Probablemente no valga la pena luchar en España por la derogación de las reformas laborales si al mismo tiempo aceptamos que las normativas laborales se valoren y decidan en un espacio supranacional  con intereses privados. ¿Ajustamos la disciplina nacional solo a las pequeñas empresas? ¡Qué injusto! dirán  estos empresarios y con razón.

Y oímos hablar de este acuerdo en los medios, periodistas y comentaristas que no se lo han leído siquiera. Políticos de unos u otros partidos que desconocen su contenido. Parece que solo importa si el PSOE se mantiene o gira en su posición, si su voto coincide con el de Podemos o del PP.

Para una organización política que quiera defender los intereses de los trabajadores la respuesta ha de ser NO ( ni siquiera abstención) a este modelo de tratado promocionado por el capitalismo liberal, solo interesado en los beneficios económicos que aportaran a los accionistas que respaldan sus empresas.

Sinceramente creo que el PSOE hace bien en girar porque su posición anterior es injustificable para quien quiera presumir de defender los intereses de los trabajadores. Debiera girar de verdad y no a medias.

A pesar de estos argumentos, que se supone conoce cualquier diputado o diputada de este partido, sorprende comprobar como aún un elevado porcentaje sigue valorando que  tendría que seguir apoyando el Si. Esto solo demuestra que en este PSOE sigue habiendo mucho conservador de izquierdas que ya no sabe si es conservador o si es de izquierdas, o ninguna de las dos cosas.

Tales confusiones han de ser solucionadas cuanto antes por este nuevo PSOE de D. Pedro Sánchez, pero con claridad, y la postura de la abstención aporta mucho debate pero poca claridad.