viernes, 20 de marzo de 2015

#VotarasPPoDemocracia



LA COLUMNA DE LOS VIERNES
#VotarasPPoDemocracia


Montaje fotográfico en Twitter de @Lola-Q


Las Redes Sociales son un tremendo tribunal. Duro, intransigente, con sentencias acusatorias o absolutorias siempre más allá de dónde llegaría un tribunal más convencional.



Pero, en contra de lo que algunos pudieran pensar, no son sentencias individuales, por muy singular que pudiese ser la firma de un comentario en Facebook, Twitter, o cualquier otra vía. En las Redes se reparten, esencialmente, ideas, posicionamientos, tendencias, muy colectivas. Cuándo una idea no tiene aceptación colectiva muere al instante.


El título de esta columna, que yo pongo en forma de hastag lo he sacado de un tuit que he leído hoy “¿tú votarás PP o Democracia?”. No es mi intención preocuparme si ésa alternativa que propone la pregunta es justa o no. A mí me basta con estar convencido de que, exagerado o no, se lo han merecido. Se lo merecen.


También en las redes he leído hoy un ejemplo más de los terribles abusos que la gente con Poder está cometiendo contra una población de trabajadores cada vez más machacada. El tuit de @Riorevuelto_ nos contaba con cierto detalle los ingresos del alcalde de una ciudad importante: En torno a los ciento sesenta mil euros, más otras prebendas.


Pero incluso eso son minucias comparadas con la cantidad de millones de euros, recaudados de nuestros impuestos, que se están repartiendo todos los días entre unos y otros delante de nuestras narices. Y se ríen, os juro que se ríen. O no es risa lo que siente Montoro cuándo defiende que el dinero negro, obtenido de comisiones ilegales, del PP tiene el beneplácito de su ministerio. Carcajadas deben producirse en el entorno de Cospedal cuándo aprueban pagar dinero a la comunidad de Madrid para que atiendan a enfermos de Toledo y Guadalajara, ¿con qué dinero? ¿Con el que se ahorren de despedir profesionales y cerrar centros de Salud?. Ha estado parada la obra del nuevo Hospital de Toledo desde que llegaron al gobierno porque no había dinero, y ahora…

Pero cada historia de estas que podamos contar es un puñado de barro arrancado del lodazal en que han convertido éste País, ésta sociedad, ésta democracia. Es imprescindible un resurgimiento y no es el PP quien lo puede facilitar. 


En este año electoral no es solo un cambio de mayorías para gobernar lo que nos jugamos. No es sólo una deseable transición de neoliberales anti-Estado a opciones más sociales con un Estado que sepa defender a los más débiles. Realmente nos jugamos llegar o no a una situación que nos permita volver a recuperar el sano sentido de que desde el Gobierno las cosas se hacen para beneficiarnos a todos y a todas; con las lógicas diferencias de criterios, con las confrontaciones necesarias por las prioridades y las posibilidades, pero con ése objetivo claro: Mejorar la vida de quienes vivimos, crecemos, trabajamos aquí. Necesitamos trabajo en correctas condiciones de no explotación, necesitamos vivir en nuestra casa, necesitamos una sanidad como la que disfrutábamos hasta hace tres o cuatro años, necesitamos protección para quienes no están en situación de procurársela por sí mismos: dependientes, inmigrantes, etc... Es nuestro Bienestar el que está en el barro, y hay que sacarlo. Eso es lo que nos jugamos de verdad, sacar o no nuestro Estado de Bienestar del maldito fango, y los partidos de izquierda de éste país tienen que juramentarse para lograrlo. Y esto está mal, el desencanto producido por el partido en el poder ha provocado una ruptura social que está resquebrajando las líneas de entendimiento de los partidos de izquierda. Alguno hasta el punto de empeñarse en negar públicamente su identidad ideológica. 


Nos queda Madrid. Hace tiempo que creía que nunca podría decir esto, nos queda Madrid. Algunas cabeceras de candidaturas de allí hacen pensar en posibilidades. En el diario Público, Luis García Montero en “Pudimos y Podremos” comenta: “Podremos sentarnos a hablar con los demás, comprendiendo que no se trata de devorar o de ser devorados, que ni siquiera se trata de tolerar las diferencias del otro, sino de enriquecernos mutuamente con nuestras sensibilidades distintas”  


Insisto, los vientos de Madrid traen de vez en cuándo consideraciones como esta. Hay que crear paredes con eco, y reflexionar sobre el hecho de que estamos a tiempo de corregir errores del pasado, pero no sé si lo estaremos para cometerlos en el futuro que se nos presenta.

Hay que votar Democracia.



Ricardo Garanda Rojas  

(@rgarciaaranda)