viernes, 31 de julio de 2015

¡¡Que siga el Espectáculo!!

 Vamos a buscar votos dónde sea, que perdemos mucho si perdemos.

 

 

Lo de introducir a Albiol en la escena electoral catalana, es decir, mal que les pese a unos y otros, introducirlo en el debate electoral nacional, supone, de alguna manera, situar la tesis de limitación de derechos del inmigrante al mismo nivel que el planteamiento de la necesidad humana y legislativa de la defensa de la igualdad de derecho con respecto a los nacionales.



Esto es peligroso, una vez más en la historia. El discurso de la  discriminación hacia el extranjero es muy fácil, y da votos. Puede dar muchos votos, fijémonos en lo que ocurre en Francia con el discurso de la señora Le Pen.

Aún me queda la duda de si el PP saca a éste personaje por pura desesperación, buscando un giro brusco ante la pérdida de apoyos, o es que realmente dentro de éste partido éste mensaje racista cae en gracia y les pone. No tengo claro cuál de las dos opciones ha de preocuparnos más, porque el rasgo racista de las relaciones sociales de la derecha no es que me llegue a sorprender, pero decidir ir por ése camino para tratar de captar un puñado más de votos, primero en Catalunya y luego ya veremos… Resulta una estrategia de una irresponsabilidad indefinible.

A uno de los nuevos portavoces del Partido Popular le he oído defender al personaje Albiol diciendo que “dice las cosas de frente, es valiente”. Entiendo que hay que ser especialmente ruin para entender que un discurso atacando a los más débiles de la sociedad, los que no tienen absolutamente nada, es un discurso de valientes. ¿Qué idea de la valentía tiene esta gente?

Además, es curiosa la contradicción política, porque a Albiol le encantaría que los extranjeros pobres desaparecieran de Catalunya. Carajo, a los independentistas también les sobran: si no son catalanes será muy difícil que sean catalanistas.

Es muy difícil identificar delincuencia con inmigración legal o ilegal, por muchas historias que puedan contar en el pueblo de éste hombre o en otros pueblos. Qué fácil es echarle las culpas al otro, ya les gustaría a los gallegos poder creer que sus montes los están quemando inmigrantes portugueses. Pero la realidad es más cruda, la delincuencia es algo más global. Y ya ni siquiera es verdad aquello de que cuánto más necesidad tienes, más estás tentado a la delincuencia, nos aclaran lo contrario todos los personajillos que están pasando por los banquillos de la Gurtel, la Púnica (muchos conocidos y conocidas del señor Albiol) y los ERES. Pocos inmigrantes están implicados en estas redes. ¿Hablamos de riesgo de delincuencia?

Qué peligro tienen estos predicadores. Qué peligro tiene buscar votos por ésta vía. Qué indolencia aprovechar la ignorancia de un pueblo que lo está pasando mal y buscar su apoyo en base a una demagogia racista e inhumana. Qué dolor me da escuchar a un defraudador nato decir que “hay que echarlos porque éste país es nuestro, de los que pagamos los impuestos”.

Se me revuelven las tripas. Pero estoy seguro de que, por ésta vía, aumentarán sus votos. Mi fe en la humanidad decae cada veinticuatro horas. Los jóvenes cachorros del PP tendrán que dar explicaciones, porque los viejos lobos, de ésta, se van a sus guaridas a presumir no está claro de qué. Es de esperar que nunca ya explicarán las consecuencias de sus desmanes.

Ánimo Mas, ha surgido un demagogo que te supera con creces. El Circo está montado, que siga el espectáculo.

Ricardo Garanda Rojas

 (@rgarciaaranda)