jueves, 26 de mayo de 2016

Cuatro minutos mirando a los Ojos

Ricardo G-aranda Rojas (@rgarciaaranda)


Es muy sencillo, basándose en una antigua idea del sicólogo Arthur Aron, Amnistía Internacional hace un experimento social muy sencillo:
Un europeo y un refugiado, cara a cara, durante cuatro minutos…a los ojos…ahí delante, sin escapes, sin evasiones, sin cambiar de pensamiento.
Cuatro minutos parecen poco, pero seguramente sobran para asumir en conciencia que quien tienes delante es un ser humano, con nombre, con historia, con dolores y dramas, con la alegría de que ahora está lejos de la guerra, del hambre porque está frente a ti.

“Aquí me tienes, soy un padre de familia, soy una madre que he parido tres hijos y aquí los tengo, soy una niña que quiero crecer, amar, vivir…Aquí me tienes, devuélveme si quieres a la mar, a la muerte…”

Tienes delante a alguien cuya vida fue destruida tres veces, primero por las bombas y los disparos de la guerra, después por el hambre y el camino inhumano por tierra y por mar, y por último por la incomprensión, el desdén, el olvido, el desprecio y hasta el odio. Ahí está, delante de ti, mirándote a los ojos, incluso aunque su pudor, como si tuviera algo que ocultar, no le permita mirarte de frente, ahí está. Ya no hay excusas. Nosotros sí que tendríamos que bajar los ojos y no por pudor sino directamente por sentir vergüenza ante nuestro comportamiento, porque lo que están haciendo nuestros gobernantes lo estamos haciendo nosotros, eso también es democracia.
 
La experiencia se basa en la reflexión de que cuatro minutos basta para conocer que la persona que tienes delante es alguien que tiene, como mínimo, los mismos derechos que tú, porque es como tú, porque a poco giro que hubiese dado la historia perfectamente podrías ser tú, o tu pareja, o tu hijo, o tu hija. Cuatro minutos pueden ser bastantes para comprender la humanidad.

Pregunto: ¿podemos dedicar cuatro minutos de nuestra soledad, de nuestro silencio a mirar a los ojos a un refugiado, a un migrante, a un desfavorecido? Hagámoslo, seguro que nos vendría bien…



Notas.-