viernes, 21 de octubre de 2016

“Ella”, la poesía.





Ricardo Garanda Rojas (@rgarciaaranda)



A veces, con la lectura de poesía nos pasa algo parecido a lo que nos ocurre con la audición de música clásica. Asumimos la impresión de productos culturales densos, profundos, poco atractivos para pasar un rato agradable.

A veces, aun así, cae un libro de poesía en nuestras manos, lo abrimos, leemos unos versos sin demasiado entusiasmo, y, a veces, leemos el poema completo, y pasamos la página y seguimos leyendo. Y pasamos otra, y nos sentamos…


Como con la música clásica, habrá poesías que no nos llegue suficientemente dentro, pero ya os digo que, como con la música clásica, tendremos muchas posibilidades de que no sea así, de que los versos remuevan nuestros sentimientos, los íntimos de amor y dolor y los más externos de la belleza literaria. Vale mucho la pena intentarlo, si la cosa sale bien conseguiremos grandes momentos personales.

“Ella” es un libro de poemas en el que cuento una pequeña parte de mi vida con una mujer que se ha ido porque su cuerpo no pudo vencer al cáncer. Es una historia muy personal y no tengo nada claro que consiga que os sentéis para seguir leyendo. Pero tenía que intentarlo, se lo debía a ella, y a mi..

“Ella” es poesía, no sé si buena, mala o regular, pero es mi poesía y va en sus versos un trozo muy grande de mí, el mayor trozo de mí. Y es que quisiera conseguir que este libro importara a mucha gente. De momento me parece que es algo de lo más importante que he hecho en la vida.
Soy el autor de estos ochenta y cinco poemas, míos son los sentimientos que se expresan, el ritmo que sus versos marcan, la rima que a veces ayudan a ese ritmo…pero la historia es suya, es de “Ella”, de Felisa. Es la fuerza con la que soportó la enfermedad, es la valentía con la que asumió su camino hacia el final. Es la historia de una gran mujer. Tal vez, sea la historia de otras grandes mujeres que yo no he conocido.

“Ella” es también la historia de un amor, pero eso me lo quedo para mí.

Hoy, viernes 21, presento “Ella” en Sonseca, el pueblo dónde ella vivió y yo nací, entre su gente y la mía, en un pueblo de la provincia de Toledo en el que hay mucha gente a la que le gusta la poesía, como a mí, como a ella.

Si pudiera luchar y vencer por ti,
cambiar el destino
escrito en la negra pizarra
que marca mi desgarro.
Si pudiera vencer
a los aires contrarios
a nuestro milagro,
me pondría mi traje de plumas,
aquel de las viejas glorias,
y mi casco de razones vulnerables,
cogería mi lápiz imborrable
de expresiones infinitas
y me batiría en el papel blanco
de la lucha inhumana
hasta la sorpresa de la victoria.
Si pudiera luchar por ti…