jueves, 10 de agosto de 2017

¡MadreDelAmorHermoso!



"Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces"


Popular refrán que se usa para indicar que una persona tiene falta de aquello de lo que precisamente quiere aparentar que le sobra, indicándole que es él el primero que debe callar al respecto; es, por tanto, de uso habitual contra los hipócritas.


Ocasionalmente puede usarse para indicar que uno presume de algo y con ello indica otro defecto, pero este uso es menos habitual.


Hoy día es habitual ver palabras como honradez o ética en boca de algunas personas que , pese a alardear de estas virtudes, no las poseen y deberían ser quienes precisamente las practicaran y fueran un ejemplo y, sin embargo, se permiten amonestar a los demás en vez de barrer por su casa antes.

Texto: http://hombrerefranero.blogspot.com.es/2012/01/dime-de-lo-que-presumes-y-te-dire-de-lo.html

Viñeta: LA REBOTIKA

viernes, 4 de agosto de 2017

Amigos

Ricardo Garanda Rojas(@rgarciaaranda)

A 4 de Agosto de 2017 . Desde Zumaia, un magnífico rincón de la costa guipuzcoana, rodeado de amigas y amigos.


Hace un año, con mis amigos y amigas de Sonseca, la pandilla de toda la vida comenzamos una tradición. Todo el mundo sabe o debe saber que cualquier tradición tiene una primera vez,  un primer día, en definitiva, un inicio. Porque además yo no creo que la base de la “tradición” dependa más del tiempo pasado que lleva existiendo, sino más bien de la convicción de mantenerla largamente en el tiempo futuro. En el primer caso no tiene ninguna repercusión la voluntad de los actores, en el segundo toda.

miércoles, 2 de agosto de 2017

Rebelión en la granja


De algún modo parecía como si la granja se hubiera enriquecido sin enriquecer a los animales mismos; exceptuando, naturalmente, a los cerdos y los perros.
Rebelión en la granja
George Orwell

 Cuando la riqueza se reparte entre unos pocos, y la miseria entre los demás, caminamos de nuevo hacia la involución. Que cada vez que se publican los datos del paro se enmascare en la estadística de la fría cifra sin contrastar ni la calidad de ese empleo ni contar que ya hace mucho tiempo que no hace falta no tener trabajo para seguir viviendo en la pobreza, nos hace volver la vista atrás para recordar a aquel viejo utópico de pobladas barbas apellidado Marx, y por nombre Karl, cuando decía:  Hoy en día existe la esclavitud en el sentido social, físico, moral e intelectual, y a aquellos tiempos donde la esclavitud era todavía legal.

Hemos llegado ya hace tiempo a una situación, en la que, como en la granja de Orwell, ya no somos capaces de distinguir entre el hombre y el cerdo.


LA REBOTIKA
@El_Botika Viñeta
@romerojl Texto

lunes, 31 de julio de 2017

asdfg

a-s-d-f-g- ….

El ra-ta-ta-ta-ta de las olivettis tabletea por encima de las hileras de aprendices de auxiliares administrativas (ellas son mayoría en la academia) que se empeñan en ejercitar sus habilidades dactilares sobre las teclas de unas máquinas vetustas, que, a fuerza de repetir, ya tienen grabado en bajorrelieve en sus rodillos de caucho los rudimentos de la iniciación mecanográfica.

q-w-e-r-t…

la tortura de fortalecer unos meñiques estirándose hacia las esquinas de ese teclado con las letras gastadas para repetir una y otra vez la secuencia que adiestre a las manos y al cerebro para interpretar el arte de escribir “al tacto” según el manual de tapas rojas encuadernado con una moderna espiral de plástico blanco. El Método Caballero de Mecanografía al tacto, todo un superventas entre quienes aspiraban a ocupar un puesto en una oficina o aprobar alguna oposición para colocarse en un banco.

p-o-i-u-y…

Junto a la mecanografía, la taquigrafía eran las dos materias mas solicitadas. El arte de escribir con garabatos y a la mayor velocidad posible, los dictados, que jefes (casi siempre hombres) dictarían a sus secretarias (casi siempre mujeres) para que pudieran transcribir posteriormente en máquinas de carro ancho, por triplicado, usando hojas de papel carbón con las esquinas recortadas para alinear perfectamente los folios.

Velocidad sin faltas, 110, 140, 180 pulsaciones por minuto, cronómetros analógicos de los instructores… aquellas academias eran un continuo tac-tac de dedos vertiginosos desplazándose sobre las teclas, y oprimiendo con fuerza (aquellas teclas tenían recorrido, mucho recorrido) para impactar con los tipos grabados sobre la cinta entintada (en negro, la mayoría, aunque algunas podían escribir en rojo) impresionando sobre el papel.

Había que golpear el resorte mecánico con fuerza, tenía que ser capaz el impacto de grabar hasta en cinco páginas (las tres habituales y los dos calcos). Eso, cuando no tocaba escribir sin cinta sobre un papel encerado, el cliché, que debía quedarse troquelado con el impacto para luego ponerse en el tambor de una multicopista y realizar copias a partir del original.

Aún estaban lejos de aquellos aprendices las modernas máquinas de escribir eléctricas, que traerían cabezal de bola con todos los tipos, y que se encargarían de emplear la electricidad para aplicar la fuerza. Esos teclados ya no requerían el alarde muscular de falanges y dedos. Después… después llegarían las fotocopiadoras, los ordenadores con teclados primero mecánicos, -aún hoy siguen siendo una joya de fiabilidad- y electrónicos después… hasta llegar hoy a las pantallas táctiles de teléfonos y dispositivos.

Cada vez que veo hoy a alguien escribiendo con todos los dedos sobre un teclado sin apartar la mirada de la pantalla, recuerdo aquellas clases de mecanografía que me enseñaron a usar todo el potencial de las dos manos para poder comunicarme. Hoy, los dos pulgares en las pantallas de los móviles, o un par de dedos (normalmente los índices) sobre el ordenador, nos demuestra que el progreso no siempre implica mejorar. Poca gente sabrá para que son esos pequeños resaltes sobre la f y la j.

Cuando había que escribir con aquellas viejas glorias mecánicas, había que pensar muy bien que se quería decir, porque una vez pulsabas la tecla aquello ya no tenía remedio. El tipex o las cintas correctoras llegaron mucho después. Eso hacía de la escritura un arte sosegado y meditado, reflexionando sobre el qué, pero pensando el cómo.

Quizás de aquellos aprendizajes venga mi costumbre de escribir “de tirón” las cosas.

Hoy, sin embargo, todo se ha vuelto más vertiginoso. Más irreflexivo. Mas explosivo.

Al final, y a pesar de todo, los teclados siguen empezando por q-w-e-r-t....

JOSE LUIS ROMERO
@romerojl

viernes, 28 de julio de 2017

Yo maté a mi hijo.

Ricardo Garanda Rojas (@rgarciaaranda)


El periódico no lo aclara, pero estoy seguro de que Maria Luisa, de Torres de la Alameda, si hubiese tenido posibilidades habría dicho en el juicio:"no perdamos el tiempo, si, yo maté a mi hijo".

miércoles, 26 de julio de 2017

Algunos Hombres Buenos







-Responderé a su pregunta. ¿Quiere respuestas?
+¡Creo que tengo el derecho!
-¿Quiere respuestas?
+¡Quiero la verdad!
-¡¡Usted no puede soportar la verdad!!

(Diálogo de la película "Algunos hombres buenos" protagonizada por Tom Cruise, Jack Nicholson y Demi Moore entre otros)

Con la soberbia, prepotencia, menosprecio e inmoralidad del Coronel Nathan R. Jessup -Jack Nicholson- en la que comparece ante el tribunal en la referida película, M.Rajoy ha "declarado" hoy ante el tribunal que juzga el caso llamado Gürtel.

No ha defraudado el Presidente del Gobierno en su comparecencia ni ha ido más allá de las expectativas. Él nunca lo hace. Es previsible, incompetente y letal. Millones de personas en España sufren su incompetencia y amoralidad. 

Un día llegará en que pague todo lo que ha hecho y deshecho. 

@ElBotika


LA REBOTIKA