jueves, 11 de junio de 2015

TTIP, avanzando hacia atrás



(c) @romerojl




Esta semana quería yo  volver a dar mi opinión sobre el TTIP, este asunto del tratado sobre libre comercio entre Europa y los EE.UU. que según todos los que ponen el dinero como prioridad y único objetivo y quienes les ayudan a que así sea (dinero concentrado en pocas manos) será un magnífico paso para enriquecernos, salir de la crisis, crear empleo… Y millones de ventajas que ellos (los de las pocas manos) nos administraran según sus buenos criterios.

 


Porque lo esencial de éste Tratado es que para que una multinacional invierta en un País, hay que garantizarle que las normas, las leyes de ése País no serán un obstáculo para conseguir los niveles de enriquecimiento que consideren oportuno. 


Estamos hablando de las leyes laborales: Estatuto de los Trabajadores, Convenios Colectivos (Jornada, vacaciones, mejoras salariales, ILT, etc)… De las protecciones legales en temas de seguridad laboral: limitaciones de riesgo, bajas laborales…De compromisos fiscales…De facilidades a la privatización de sectores aún públicos como la Seguridad Social…


Cualquier contradicción que hubiese por éstas causas entre la protección del ciudadano y la mejora de los beneficios de la empresa o la implantación misma de esas empresas, tendrían que ser juzgadas e interpretadas por unos tribunales de arbitraje que pondrían en una balanza, parcial por definición, esos intereses económicos planteados por las multinacionales y los que en algún momento se hayan defendido en los Parlamentos Nacionales  o Autonómicos para el bien de sus correspondientes ciudadanos y ciudadanas.


Aquí está el gran debate y bronca dentro del Grupo Socialista Europeo. Unos no quieren ni oír hablar de estos tribunales, como los socialistas franceses. Otros, entre los que se encuentra el PSOE están dispuestos a aceptarlos con un cambio: que en lugar de privados sean públicos.


Nada claro tengo yo en qué puede beneficiar a los trabajadores esa cuestión, si de lo que se trata es de que las normativas se adapten a las necesidades de esas grandes empresas multinacionales, poco importará el origen privado o público de eso tribunales.


Y no quiero seguir hoy con el tema, entre otras cosas porque ya dije en mi columna del 24 de Octubre del año pasado TTIP, ¿Era éste el Objetivo de todo ésteLío?(…..)


A la derecha europea es inútil pedirle que reconsidere su posición, defiende sus intereses. Pero al Grupo Socialista…


El PSOE tendrá que espabilar en éste asunto, por favor, que lo hagan.


Ricardo GAranda Rojas 

(@rgarciaaranda)