viernes, 18 de septiembre de 2015

Si es un Sentimiento ¿Qué más da?

La relación que quedaría establecida entre Catalunya y Europa en el caso de que la primera pudiera declararse independiente de España está definitivamente clara, mienta lo que mienta el sr. Mas. Técnica y políticamente.

Porque no es que la Comisión Europea expulsase a más de siete millones de catalanes de la gran familia europea, lo que de verdad ocurriría es que se irían y además lo harían  presumiendo de la consciencia madura que les da su mayoría de edad. No se puede hacer nada, si deciden irse solo queda abrir la puerta y, como mucho, regalarles un paraguas, porque fuera debe diluviar a éstas alturas.
(c) romerojl




Técnicamente así parece que lo exige el reglamento normativo aceptado para su funcionamiento. El nuevo Estado pediría su inclusión como tal y a esperar que algún día los países miembros la aceptasen en condiciones de igualdad.

Pero además, hay un detalle del que poco se habla: para que la Comunidad Europea aceptase la petición de inclusión de un nuevo Estado, éste tendría que ser reconocido como tal por los países que la forman.

Y esto ya sí que enlaza las razones técnicas con los posicionamientos políticos que, al respecto, adopten todos y cada uno de los Estados que componen ésta Comunidad Europea, entre ellos España y los que, presumiblemente, apoyaran en ese momento la previsible oposición de España a tal aceptación.

Algo parecido, al menos en lo que a posicionamientos políticos se refiere, ocurriría en otros foros internacionales. Para que un Estado forme parte de organismos como la ONU o la OTAN, necesita, como mínimo, haber sido reconocido como tal Estado, y eso hoy por hoy, no estaría nada claro.

Pero todo esto se tendría que estar explicando de manera honesta en ésta campaña por parte de quienes sí explican las maravillosas ventajas que para el pueblo supone la independencia. Un nuevo momento de nuestra historia que se apoya en la mentira, la falacia y el engaño. Cuándo el futuro lo demuestre ya decidirán a quien echar la culpa.

Porque es imposible que el Sr. Mas no sepa, por ejemplo, que el sistema de pensiones en España está basado en el sistema solidario entre generaciones: los fondos de las cotizaciones de ahora no son para las pensiones de futuro sino para las de ahora. Por tanto, es mentira que los pensionistas catalanes de ahora y de futuro inmediato pudieran exigir al estado español que les garantice el pago de las pensiones en base a lo que han cotizado durante años atrás, ése dinero perteneció a los pensionistas de entonces.  Si cruzan la puerta se van con lo puesto y Mas lo sabe.

Pero yo pregunto, todo esto ¿qué más da?. Es cierto que tendrían graves problemas para poder mantener un nivel de vida adecuadamente europeo, pero estos y otros muchos sacrificios se suponen que los independentistas están dispuestos a asumirlos porque lo suyo es  “un Sentimiento”, y esto es humanamente muy poderoso.

El Sentimiento es algo que hace que los hombres y las mujeres sean fuertes, muy fuertes, suficientemente fuertes como para poder soportar sin quiebra las mayores o menores consecuencias que para ellos y sus familiares pueda tener vivir en el páramo en el que tendrían que plantar los árboles que les podrían dar frutos, tal vez, dentro de unos años, dentro de  una generación. Porque en ésta no parece que pudieran contar con muchas y necesarias ayudas. Ni con toda el agua del Ebro se hacen crecer ésos árboles en una generación, y no hay que soñar con un trasvase del Ródano.

Pero yo comprendo la fuerza de ese sentimiento, desde ese magnífico romanticismo yo les apoyo, son mis héroes. Lo que no entiendo es por qué no se explican honestamente así las cosas y que se apunten de verdad los que estén dispuestos y las que estén decididas.

Con lo bello que sería.

Ricardo Garanda Rojas (@rgarciaaranda)