martes, 8 de marzo de 2016

Cambalache


Hace casi cien años, Enrique Santos Discépolo escribía aquel tango que arranca con estos versos....

Que el mundo fue y será
una porquería, ya lo sé.
En el quinientos seis
y en el dos mil, también.
Que siempre ha habido chorros,
maquiavelos y estafaos,
contentos y amargaos,
barones y dublés.
Pero que el siglo veinte
es un despliegue
de maldá insolente,
ya no hay quien lo niegue.
Vivimos revolcaos en un merengue
y en el mismo lodo
todos manoseados (...)


Lo triste es que en el siglo XXI aún no hayamos aprendido nada, y aquí sigamos, en esta Europa cada vez mas de mercaderes y menos de los pueblos.

En este siglo XXI, "cambalache, problemático y febril", cambiamos las angustia del destierro,  por la codicia del aspirante. Y mientras, ellos y ellas, refugiados que huyen a ninguna parte, esperan entre los lodos de nuestra conciencia.

Paradójica Europa "herida por el sable sin remache" de la "maldá insolente" donde los que están dentro se quieren ir, para no acoger refugiados, y los que estan fuera los aceptan para poder entrar.

¡Qué falta de respeto,
qué atropello a la razón!


 LA REBOTIKA
@El_Botika Viñeta
@romerojl Texto