jueves, 23 de febrero de 2017

Sr. Lambán:

Ricardo Garanda Rojas (@rgarciaaranda)



Mire usted,  yo ya era rojo en el franquismo, supongo que usted también, y lo era en el 82, seguro que en ese momento usted era rojísimo. He sido rojo en la calle y en el mundo laboral durante los gobiernos del Partido Popular. Y hace unos años me afilié al PSOE porque seguía siendo rojo, era de hecho mi gran razón. Si mi ideología me sigue definiendo como “rojo”, pues mire usted, lo soy. ¿Qué es usted ahora?.

Sus declaraciones y las posteriores del  Sr.Page vaticinando para España las siete plagas si Pedro Sánchez gana las Primarias, me parecen bromas de mal gusto. Ni en la derecha se permiten ser tan políticamente soeces. ¿Es así como harán ustedes la campaña de las primarias?


Y por responderles a los dos al mismo tiempo, escuche lo que piensa “un rojo” en estos momentos: No, no veo a Pedro como un radical que esté pensando en nacionalizar los medios de producción. Y Sí, si necesitamos que a España se le dé una buena vuelta. Al menos lo suficiente para poder volver a recuperar los beneficios de un Estado de Bienestar que la derecha ha maltratado y estará a punto de destruir del todo si se le permite. Al menos para luchar contra un Estado de corrupción que ustedes y los que piensan como ustedes en el PSOE han validado hace unos meses en el Parlamento.

Y ya está bien de utilizar la unidad de España como arma arrojadiza, lo de que Catalunya era una nación ya lo defendió el PSOE con Zapatero a la cabeza, es más, ya lo dejó por escrito Felipe González en El País del 26 de Julio de 2010, en un artículo firmado a medias con Carme Chacón refiriéndose a Catalunya tras el fallo del Constitucional sobre el Estatut: “La concepción de España como Nación de Naciones fortalece a todos” . ¿Qué pasa ahora, que queremos copiar las estrategias electorales de la derecha sin importarnos los daños?

En Europa, los partidos socialdemócratas han de dar un giro a su izquierda necesariamente si queremos dar un vuelco a esta situación de  desigualdad y explotación  ¿Son muy rojos mis términos?. Hay que hacer avanzar ideas de recuperación de derechos de los sectores más débiles.  Los socialistas no podemos seguir siendo los consentidores de sociedades que cada vez se sustentan más en integrar el poder político con el económico en un necesario caldo de corrupción antidemocrática. Y todo ello a costa de los derechos de los trabajadores y las trabajadoras, desesperados por la pobreza y la impotencia.
Viñeta de La Rebotika

Esto lo han entendido en Portugal,  por eso  han decidido ser consecuentes y gobernar con su izquierda, antes de permitir lo que aquí hemos permitido.  Las bases lo están entendiendo en Francia, por ello el resultado de las primarias que a ustedes tanto les ha escandalizado, ha marcado una línea claramente hacia la izquierda ideológica y consecuente. Y en el Laborismo británico hace tiempo que se ha comprendido que han de volver a recuperar el espacio perdido.  Hasta el señor Schulz en Alemania está replanteándose públicamente la bondad de apuntalar gobiernos de la derecha.

Y aquí nos da miedo defender nuestros principios, preferimos la comodidad de dejar que gobierne la derecha y atacarlos o presumir de que somos capaces de pactar cosas con ellos, antes que esforzarnos en encabezar y protagonizar un gobierno de Izquierdas. Defendemos por los pasillos extrañas estrategias  con dudosos resultados y se nos olvida lo principal: mientras especulamos hay mucha gente que sigue pasándolo mal.
Si queremos combatir electoralmente al PP y a Podemos hagámoslo desde nuestros principios, nuestras ideas, nuestra razón de ser un partido político que defiende ideas progresistas y que plantea a ultranza la defensa del  Estado de Bienestar. Nuestro punto de unidad no está en la palabrería, sino en nuestra personalidad, en nuestra identidad.  Y si no entendemos esto empecemos a valorar cuál será nuestro papel cuándo la disputa directa sea precisamente entre ellos: PP y Podemos.

Y si solos no somos suficiente, busquemos a quienes necesitemos, con ideología compatible, y  esforcémonos en convencerles de nuestras ideas y estrategias.  Al  PP poco le vamos a convencer.

Señor Lamban, antes de que todo se pudra más, aceptemos el necesario movimiento de las bases del socialismo español  y europeo, y  si para ello hay que dar un vuelco a este país, como le asusta al Sr. Page, y hemos de defender nuestras ideas de “rojos”, como parece asustarle a usted y al señor Caballero,  hagámoslo. 

Eso no significa, necesariamente, ser radicales, ni mucho menos.