viernes, 16 de octubre de 2015

Ignominias


Ricardo Garanda-Rojas

Todos los días,  parece que no les importa. Hay personajes que quieren pensar que el poder, humano o divino, se mantiene provocando el continuo oprobio entre las gentes normales, las que queremos vivir una vida lógica, sin que nos engañen, nos acobarden o nos insulten. Sin que den por sentado que somos estúpidos ignorantes.

Ni por un momento dudo que pueda haber gente así y traguen con cualquier bellaquería, sé que las hay, espero que ninguna entre mis escasos lectores y lectoras, pero ¿y al resto, quién nos protege de esta panda de inmisericordes que nos quieren dar lecciones de la vida sin asomarse a la calle? ¿Que quieren marcarnos el camino que ellos desean sin esforzarse en comprender cuál es el que nos interesa a nosotros?



Ese señor Cañizares es una verdadera lacra para esta sociedad. Y no digo para su Iglesia porque eso a mí me importa un carajo, allá ellos, pero no puede insultar a la humanidad de esa manera tan descarada. Claro que no todos los inmigrantes serán de fiar, entre ellos habrá de todo, como entre la gente de aquí, ¿somos todos de fiar?. Y la gente de su Iglesia, los católicos, ¿son todos de fiar?. Se atreve a decir que no está claro cómo será Europa dentro de unos años. Desde luego dudo que sean todos blanquitos y católicos. Esto le preocupa ¿verdad? En la historia ya hubo otros líderes a los que les preocupó la mezcla…y trataron de resolverlo.




Fíjese, Sr. Cañizares, me han parecido tan manipuladoramente insultantes sus comentarios, tan ofensivas sus expresadas reflexiones, que yo, no sé si más listo, pero desde luego más solidario, acabo de decidir que no me fio de usted. Señor Cañizares, usted no es de fiar, lo digo yo, basándome en mi concepto de la solidaridad humana.

Cómo ignominioso es el corto publicitario que se ha montado el PP. No tienen vergüenza utilizar el símil de unos servicios sanitarios que han ido destrozando de forma milimétricamente premeditada.

Que sea una vulgar copia de otro ya existente desde hace algunos años sólo indica el nivel de inutilidad que vienen demostrando hace tiempo, pero la gravedad está, una vez más en considerarnos un pueblo de ínfimo nivel intelectual. ¿Es que acaso no íbamos a comprender que la señora se salva por la alta capacidad de los profesionales sanitarios, pero que había entrado grave en el hospital a causa de las carencias sociales provocadas por unas nefastas políticas?

¿No íbamos a darnos cuenta de que esos mismos magníficos profesionales sanitarios han estado sufriendo esas rácanas políticas en su dignidad profesional y personal?

Muy probablemente esas políticas, las suyas, las de ustedes, han provocado muchas pérdidas de vidas. Y ahora nos vienen con la metáfora de salvar en quirófano a una chica con la bandera de España pintada en la cara.

Cómo diría mi hija ¡qué fuerte!.

Ricardo Garanda Rojas


 (@rgarciaaranda)