viernes, 23 de octubre de 2015

¿Religión en las Aulas?

Ricardo Garanda Rojas
Cuando escucho a D. Joaquín Leguina defender que no es oportuno plantearse que la religión ha de salir de las aulas porque no es el momento de confrontar con la Iglesia y arriesgarse a perder votos, me entra un tremendo sentimiento de frustración. Después de 40 años de pretendida cultura democrática ¿sólo somos capaces de llegar hasta aquí?
Señor Leguina, usted peleó por nuevos valores en momentos realmente complicados y usted fue presidente de la Comunidad de Madrid con la intención, supongo, de aportar esos nuevos valores. Sería deseable que luchadores de su generación tuvieran más nivel, pero no, usted llega hasta dónde llega y esto es una realidad de muy difícil solución.

Pero no está sólo, señor Leguina, si así fuera no le sacarían en televisión para decir cosas como esas. Todo el elenco retro y conservador de éste país se plantea el problema desde su mismo punto de vista. Y digo conservador sin limitarme a siglas partidistas, porque se ve  por ahí (y por aquí, que soy manchego) cada espectáculo.



Pero señor Leguina y señores y señoras meapilas penitentes, el problema no debiera ser confrontar o no con la Iglesia Católica, tampoco debiera tratarse de buscar en las reivindicaciones el mejor encaje para buscar votos o para que no perderlos, al menos no siempre, no con ciertas cuestiones. Ni siquiera debiera tratarse de la posición ideológica personal del gobernante, o es que vamos a aplicar aquí una objeción de conciencia personal que afecte masiva e ideológicamente a terceras personas.

Miren ustedes, se trata de la educación, de la formación de nuestros hijos, de nuestros nietos, D. Joaquin. Y enseñarles a estos niños y a estas niñas, a sus edades, cosas como las que se aprenden en la clase de religión, las mismas que hace cincuenta, setenta años…enseñarles la exclusión de quienes no piensen que la fé en el dios católico es algo prohibido para el debate, enseñarles que da igual el comportamiento del ser humano siempre que pida perdón a ése ser tan misericordioso como desconocido… No puede ser bueno introducir una educación tan irracional en sus vírgenes mentes, y usted lo sabe Sr. Leguina, acaso se le ha olvidado.



Solo los conservadores se esfuerzan en que todo siga igual, pero incluso entre ellos puede haber distintos niveles de inteligencia responsable que permita que el ser humano progrese intelectualmente, salvo que para su provecho nos interese mantener la pobreza intelectual reinante en un importante porcentaje de la sociedad actual.

La educación es la fuerza de avance del futuro. Pero no cualquier educación.

En España ya se ha perdido mucho tiempo, hace ya 40 años que la Iglesia vigilaba a quien no rezara por la muerte de Franco. Por ello hace décadas que tendríamos que haber pactado que la religión es algo privado y que el Estado no puede participar en esta especie de intento de lavado de cerebro a niños y niñas de corta edad colaborando en una idea que no pertenece a un Estado laico, la de que no solamente hay dios, sino que además es único.

Los votos hay que conseguirlos defendiendo posturas racionalmente honestas para el mejor futuro del pueblo votante, para lo contrario no hacen falta políticos, que nos gobierne alguien con el libro de las tradiciones ancestrales encima de la mesa.

Total, para algunos políticos es lo único que cuenta.


Ricardo Garanda Rojas


 (@rgarciaaranda)