jueves, 21 de enero de 2016

Conservadores de izquierdas.

Ricardo Garanda Rojas
Es sorprendente dejarse definir como ideológicamente de izquierdas y tener tanto miedo a los cambios.

¿Qué cambios?

Oiga, los que toquen, que esto es una democracia y son los votantes los que eligen el nivel.
Y es normal que la derecha conservadora tenga esos temores, y muchos más que ni siquiera se atreven a expresar, pero ésos temblores de piernas que le están dando a algunos sectores del Partido Socialista, encabezados por algunos de sus barones  y por Susana, no acaban de tener mucha explicación, salvo ésa, que compartan con la derecha su sentido del conservadurismo. Vamos, que se consideren defensores del “status quo” del sistema en su situación actual.


Y aquí tienen que cambiar muchas cosas, a mi edad reconozco que yo también preferiría que esos cambios estuvieran controlados por una opción socialdemócrata tranquila, sin muchos aspavientos, comprometida con los principios de la socialdemocracia europea hasta dónde se pueda, y si ésta está en horas bajas, pues a colaborar para levantarla de nuevo. Pero hemos votado y, tal y como están las cosas, yo creo que hemos votado razonablemente bien, en cualquier caso con éstos mimbres hay que hacer el cesto.
Podríamos intentarlo de nuevo, pero es difícil que el resultado cambie mucho, pueden bajar algunas opciones y subir otras, pero creo que el equilibrio sería parecido al que resultó de las votaciones del 20D.
Ahora toca ir a una Investidura y conseguir tener más votos a favor que en contra, que de eso se trata, no es necesario sumar en ella una mayoría absoluta, y a gobernar éste País.
¿Gobierno de PSOE y Podemos?. Claro, a la inmensa mayoría de los y las votantes de ambos no les acaba de convencer, esa misma inmensa mayoría que darían por bueno este acuerdo ante males mucho peores (desde el punto de vista de ellos y ellas, incluyendo el mío)
Hay que gobernar y es el momento de la generosidad de todos. La responsabilidad del PSOE es mayor, no es el momento de mirarse el ombligo, el mundo ni empieza ni acaba en el Partido.
Cuándo el PSOE perdió el gobierno de la nación y el de la mayoría de las comunidades, alguien de su Ejecutiva me dijo: “Zapatero tendría que haber convocado elecciones antes”. Yo pensé sorprendido, ¡vaya, una autocrítica!. Me hundió la moral con su argumento: “De esa manera no se nos hubiesen escapado los gobiernos de Extremadura y Castilla la Mancha”. Generosidad.

No es tan importante aclarar si Pedro Sánchez es o no es un buen Secretario General del PSOE, ahora lo fundamental es comprender si está capacitado para presidir el Gobierno de éste País. Más aún, comprender si Pedro Sánchez es más idóneo para ese trabajo que cualquiera de los otros posibles candidatos.
Y si hay tentaciones, por parte de los Conservadores de Izquierda, de forzar otras elecciones con otro cabeza de cartel, mucho cuidado, podría ocurrir que en el verano los militantes del PSOE tuvieran que discutir si Pablo Iglesias está preparado o no, merece su apoyo o no para dirigir una alianza de izquierdas como la que se plantea ahora pero al revés.

Y Podemos ¿a qué puede jugar? ¿A qué se escore la imagen del PSOE a su derecha y quedarse ellos con la exclusividad estatal de la izquierda?. “Las dos orillas”. Esto ya se lo planteó la IU de Anguita y Frutos y mira como ha acabado la historia.

Ahora hay que Gobernar y derogar las normativas que el PP ha impuesto con su mayoría absoluta y que están machacando a buena parte de nuestra sociedad, la más delicada.

Necesitamos un nuevo amanecer y salir de estas nocturnas sombras. Ahora hay que Gobernar.

Foto @romerojl


Ricardo Garanda Rojas 

(@rgarciaaranda)