viernes, 1 de enero de 2016

Los Líderes Pinzados

Ricardo Garanda Rojas
De entre las muchas cosas nuevas que nos muestran los casi recién estrenados tiempos políticos de nuestro País está la de una categoría nueva de líderes, los “Pinzados”. Son jefes políticos con poca autonomía a pesar de estar en el pico de la pirámide jerárquica de sus respectivas organizaciones, con su capacidad de mandar más o menos limitada y, por tanto, con grandes restricciones en un momento dónde hay que tomar importantes decisiones. Esto no tiene que ser necesariamente negativo, somos muchos los que huimos de los líderes carismáticos, pero tampoco marca la mejor de las situaciones para salir del democrático atolladero en el que nos encontramos.

De los líderes de los cinco partidos nacionales que han obtenido  diputados y diputadas en estas elecciones, de una manera o de otra, con más intensidad o menos, todos están sujetos con pinzas, pillados, con su margen de decisión limitado.


La bronca que se montó en IU con su política de alianzas es ya un asunto viejo en ésta coalición, asunto eterno diría yo, y cercena una y otra vez las posibilidades de crecer que pudiera tener. Garzón y su equipo tuvieron que pasar por el crudo debate interno, para descubrir después que su entusiasmo por la unidad de las izquierdas acabó en el desprecio por parte de Podemos. Me temo que, con este asunto, A. Garzón seguirá teniendo contestación en el interno y ninguneo en el exterior. Pinzado.

Ciudadanos ha sido, probablemente, la gran decepción del 20D. Su líder Albert Rivera se ha ido dejando atrapar poco a poco en una telaraña de decisiones estratégicas tan contradictorias en sí mismas que ha terminado paralizándole y que ahora sólo le permite soltar tenues balbuceos sobre si apoya al partido de más diputados, o se abstiene en su investidura o apoya una gran coalición en dónde ellos podrían formar parte activa…. Sin dudar de su buena fe al ofrecer salidas, lo que ha parecido evidenciarse es que sus impulsores (se habla de algunos poderes empresariales del Ibex 35) no le han permitido atacar abiertamente a su rival más directo a la hora de conseguir votos, al propio PP. Se ha quedado atrapado entre su objetivo de ser la nueva derecha y no atacar con energías a la derecha vieja. Irremediablemente Pinzado.


Pablo Iglesias no ha cometido ese error, supo o supieron que su campaña debiera ser un instrumento para conseguir atraerse votos del PSOE, así lo hizo y con un resultado decente, aunque lejos del sorpasso soñado. Esa debiera ser la razón principal para desmarcarse en Catalunya del discurso de su principal oponente a nivel nacional, pero ello le trae ahora alguna consecuencia incómoda, empieza a ser víctima de sus alianzas territoriales, especialmente de esta de Catalunya. Este pinzamiento tampoco es nuevo, otros partidos lo han venido sufriendo a lo largo de los años con consecuencias claras de autodestrucción. Yo creo que el líder de Podemos está sinceramente más preocupado por las cuestiones sociales y laborales de sus representados que por cuestiones que, aun siendo importantes como es el derecho de autodeterminación, son ahora papel mojado si necesitan pasar el filtro de un Senado con mayoría absoluta del Partido Popular. Pero el caso es que no tiene capacidad de realizar tal cesión en sus condiciones para posibles avances en pactos de gobierno. Está Pinzado.

Parece que Pedro Sánchez era un candidato provisional, a prueba. Es posible que ésta provisionalidad es la que estaría en su cabeza cuándo dijo aquello de que si no gano me iré a casa, o algo parecido. Parte del Partido que “le permitió” ser secretario general y presidenciable ahora le pone trabas para un posible acuerdo en coalición con Podemos, forzándole así a una de dos, o a que permita que siga gobernando la derecha o a que fuerce la repetición de estas elecciones. En estas maravillosas mentes de los próceres de las estrategias, que quieren hacer un Congreso en pleno follón de constitución de gobierno, está claro que en ningún caso sería El quien dirigiera el partido para cualquiera de esas misiones. Pedro Sánchez, conocedor de este planteamiento dice que las cosas van por éste orden:    
  • 1.- Al PP ni agua. 
  • 2.-Intento de formar gobierno de izquierdas. 
  • 3.-Repetición de elecciones. 
  • 4.- Y después el Congreso del PSOE. 
 Me temo que le va a dar igual, los barones y “ella” le tienen pillado. Pinzadísimo.

Yo creo que a Mariano Rajoy le gustaría ya retirarse a los cuarteles de invierno y que esta pelea la den ya otros. Pero nunca va a mostrar tal carta, ni siquiera sugerirla, menudo es él. Así que esto morirá siendo una íntima especulación. Pero, ahora que tiene pocas posibilidades de seguir siendo Presidente, y si lo fuera sería de un gobierno sin mayorías estables que permitiera a su partido seguir gobernando desde Génova, se están empezando a remover las pelusas que tiempo atrás se fueron barriendo debajo de la alfombra. Ya sabemos, cuándo mucha gente en el PP insiste en que Rajoy será el candidato en una eventual repetición de los comicios, y en algunos casos sin que ni siquiera alguien haya preguntado, tenemos que empezar a sospechar que algo se mueve, y siempre algo a lo que no esté ajeno el gran jefe Aznar. La historia en el PP no permite pérdidas de poder salvo que sean voluntarias. Rajoy también se encuentra Pinzado.

Y así parece que el panorama nos lleva a unas nuevas elecciones, salvo que el PSOE lo impida formando Gobierno o permitiendo que lo forme el PP. Pero es muy de sospechar que el resultado de esas nuevas elecciones no difiera en gran medida del que hemos tenido en estas. La verdadera solución pasará entonces por revisar las amistades y enemistades de cada uno, recolocar los temas en una renovada escala de valores, y comprender todos que los tiempos de las mayorías suficientes, al menos por ahora, han pasado a la historia.


Y eso sí, aceptar que se puede dirigir el País con un Gobierno adecuadamente Pinzado.

Ricardo Garanda Rojas (@rgarciaaranda)