viernes, 19 de febrero de 2016

¿Dónde se quedó la Libertad?

Ricardo Garanda Rojas
En qué rincón de la reciente historia, en qué esquina de la turbulencia de nuestros debates, en qué despacho del fascista represor se han quedado atascados los consensuados criterios de la libertad ciudadana por los que tanto y tantos tuvimos que pelear y por lo que tantos sacrificados y tantas sacrificadas se quedaron por el camino.

En qué momento se ha admitido que ésta sociedad ya no estaba dispuesta a aceptar la libertad de expresión, de lucha y defensa, y pasábamos a modo de vieja represión como manera elitista de compromiso social.



No nos dimos cuenta ni del momento ni del rincón. O sí y miramos para otro lado sin darle la imprescindible importancia. Es de esperar que, al menos, sepamos dónde hace cuarenta años guardamos nuestras pancartas. Parece que habrá que sacarlas si quienes gobiernen a partir de ahora no corrigen éste traumático desvío.

No creo que sea verdad que con el juicio de los 8 de Airbus halla “ganado la democracia”, es más, el eslogan me parece muy contraproducente. Brindo por los compañeros que éstas noches, con sus familias van a recuperar un descanso totalmente merecido por su ejemplar lucha, pero no me parece nada serio plantearse que “ha ganado la democracia”

#HuelgaNoEsDelito

No hay democracia sin libertad y éste juicio ha sido contra la libertad de los trabajadores. La democracia ha perdido muchos puntos con este juicio y con todos los juicios similares que hay pendientes contra la libertad de huelga. La Democracia ha estado cinco días encerrada con esos dos chavales que hacían títeres como forma de expresión, y ha salido muy tocada. La democracia está enjuiciándose en la persona de Rita, ésta concejala de Madrid que protestó contra la existencia de centros religiosos en los locales de las instituciones de un “estado laico” como constitucionalmente se supone que es el nuestro.

En todo caso ha ganado la Ley porque sin pruebas no se puede condenar a nadie. Ha ganado la Ley porque teníamos el temor de que aún sin pruebas pudieran condenar a estos sindicalistas. ¿Gana la Democracia cuándo tienes que soportar la duda de que podrían haberles condenado sin pruebas?

La Democracia se apuntará una victoria el día que éste art. 315.3 desaparezca del código penal. Y mientras tanto, habría un respeto democrático si los fiscales aplicaran con la misma devoción los puntos 1 y 2 del mismo artículo, es decir las imputaciones a empresarios que continuamente amenazan y coaccionan a trabajadores y trabajadoras para que no ejerzan su derecho a huelga como medio de defender sus condiciones laborales.

Sin derecho a huelga, sin defensa laboral de las organizaciones sindicales el trabajador y la trabajadora están totalmente indefensos ante las presiones de los empresarios, ante su muy rentable explotación laboral.

Esto es lo que está en el fondo de la cuestión. Esta derecha que se resiste a dejarnos en paz pese a su podredumbre, tenía como objetivo cargarse cualquier medio de defensa del trabajador ante los abusos de la empresa. Y aunque han conseguido avanzar en muchos aspectos de conseguir esta indefensión por la vía de los miedos, esto sigue siendo una democracia y los Sindicatos (que no nos falten digan lo que digan quienes sienten cierto nivel de defraude) han aguantado bien, están ahí.

Hay que saber elegir amigos para recuperar esa libertad perdida, y estar alertas, porque los poderes internacionales están bien crecidos, una buena prueba es el TTIP, frustrador también de muchas libertades y de muchos derechos laborales si al final se acepta. (Ver TTIP: El gran agujero para los trabajadores  en esta misma web)

No ha sido una victoria de la democracia porque la democracia se fundamenta en leyes, no en la interpretación de las mismas. Una sentencia siempre se puede recurrir, un juez tampoco es imprescindible, la ley es lo que tiene que estar acorde con una situación de respeto a las libertades democráticas.

Enhorabuena a los 8 de Airbus, pero hay que conseguir más esperanza para los otros 300 imputados por defender el derecho a huelga. Más esperanza también para los creadores, a esos que encarcelan y a esos que no pueden ingresar derechos de autor si están jubilados.

Más esperanza, en definitiva, para los que seguimos creyendo que hay que mantener a nuestro lado, para levantarla si hace falta, ahora con los brazos más fuertes de nuestros hijos y nuestras hijas, aquella vieja pancarta que decía “Democracia y Libertad”.

No basta con la nostalgia de haber conquistado derechos, hay que defenderlos día a día.


Ricardo Garanda Rojas


 (@rgarciaaranda)