viernes, 26 de febrero de 2016

¡¡NO!!

Mañana voy a votar un decepcionado No. Sigo pensando que mi ideología es de izquierdas y no me he enterado del momento en el que el PSOE ha decidido que estamos más cerca de la moderada derecha que de la conflictiva izquierda. Como no me he enterado, mañana votaré NO.
No sé cuántos afiliados y afiliadas votarán mañana lo mismo que yo. De mi edad hay algunos, creo que pocos, me lo han dicho. Los jóvenes que conozco, que son también algunos y algunas, tienen tanta decepción como yo, también me lo han dicho. Yo lo repito en voz alta: los jóvenes están decepcionados, no sé si hay alguien escuchando.

Muchos pensábamos que la consulta de mañana era para que Pedro Sánchez se sintiera respaldado ante las presiones de Susana y sus barones. Pensábamos que las bases íbamos a imponer un acuerdo de izquierdas cuándo una minoría oxidada quería hacernos tragar con derechosas ruedas de molino. Pensábamos que había llegado el momento de un gobierno progresista que fuera corrigiendo los desastres que nos ha ido imponiendo el conservador gobierno del PP y el OPUS.
Está claro, hemos demostrado ser unos incautos. Al final Pedro Sánchez ha hecho lo que le pedían los del grupo del óxido. Algunos, no sé cuántos, nos sentimos francamente defraudados, vacilados, pero con la tranquilidad de estar seguros de que no somos nosotros los que traicionamos esta ideología socialdemócrata en la que apoyábamos nuestras esperanzas de verdadera evolución (ni siquiera me atrevo a llamarlo cambio para no parecer demasiado exigente).
Ya el documento que han firmado PSOE y Ciudadanos refleja tremendas ambigüedades que la experiencia nos enseña cómo suelen acabar. Pero aunque no fuera así, ¿vamos a resolver los problemas de la sanidad pública con quienes apuestan por la sanidad privada? ¿Vamos a retomar el buen camino de una nueva ley de enseñanza con alguien que defiende que no hay prisas para derogar la existente?¿Vamos a reconstruir las libertades públicas con alguien que plantea que la “ley mordaza” hay que revisarla pero no derogarla?
¿Vamos a recuperar los trabajadores los derechos laborales perdidos en la última reforma laboral con unos compañeros de viaje que representan los intereses de la otra parte de la mesa?
Hay afiliados y afiliadas del PSOE que prefieren este acuerdo con Ciudadanos en lugar de otro con Podemos porque estos nuevos cachorros de la derecha emergente son más educaditos, insultan menos, aparentan menos altivez que los ruidosos y exigentes “podemitas”. Se quedan con las formas, el fondo ideológico ha perdido su valor. Me estremezco.
Para éste viaje no hacían falta alforjas, con una llamada telefónica desde Sevilla a la sede de Ciudadanos hubiese bastado. Pedro ha preferido el calorcito de la mesa camilla antes que el debate a campo abierto contra sus mayores ¿O es que ha estado siempre de acuerdo con ellos? Esa duda plantea aún más profundas preocupaciones.
Mañana voy a votar que NO a éste acuerdo, a ésta pésima gestión. Estoy seguro de que haciéndolo estaré votando SI al futuro de éste Partido Socialista, desde luego estaré votando que SI al intento de solución de los graves problemas que la clase trabajadora de éste País tiene en estos momentos.
Porque para eso debiéramos estar ¿NO?


Ricardo Garanda Rojas (@rgarciaaranda)