viernes, 12 de febrero de 2016

Una derecha decente, por favor.

Ricardo Garanda Rojas
A esta democracia le falta un cambio de cultura. No es un problema de ser de derechas, de izquierda o situarse en la indefinición de manera voluntaria. Cada ideología, incluso la voluntariamente indefinida, tiene su forma de ver la sociedad, la vida, y chocará con quienes lo vean de otra manera. Unos serán más solidarios, pero no es obligatorio, unos serán más rígidos en el control del Estado y otros se apoyarán más en las iniciativas privadas, pero ni una cosa ni la contraria marca el pedigrí de más o menos demócrata.

Decidamos que ningún partido podría definirse de izquierdas si no hubiese otro de derechas, y al revés exactamente igual. Tampoco quienes quieran aparentar neutralidad  podrían hacerlo si no existieran los dos anteriores.



Pero aquí, en nuestro país hay una organización de derechas, culturalmente heredera de la dictadura que aún no ha entendido que la participación en política, en el poder, no es para beneficio propio y de la gente próxima. Ellos mismos se extrañan de lo que se les está cayendo encima, porque muchos y muchas no tienen una consciencia clara de que están delinquiendo en su cotidiana manera de administrar lo público.

Entraron en política y ganaron elecciones para beneficiar desde los gobiernos a los suyos, a los que piensan como ellos, a los sectores sociales que les son próximos, y, cómo es lógico, ellos están incluidos en ese objetivo. Son la élite y han de comportarse como tal, y el que venga detrás…ya sabes.

Y los suyos les apoyan, ¿cómo no? Y unos cuántos más que se confunden con la presión mediática. Si consiguen mantenerse ahí no tendrán problemas, en democracia los partidos rotan en el poder (menos mal) y si ahora las cosas no van bien ya irán mejor más adelante.

Pero ha llegado el momento en el que es imprescindible abrir una brecha en los círculos viciosos, el PP tiene que refundarse porque ya no hay espacio razonable para esa cultura de la trampa, del robo, de la mentira, de la compra…Tal y como es ahora el Partido Popular tiene que desaparecer.

Por eso es absolutamente inasumible un acuerdo de gobierno con ellos, porque están muy contaminados y tienen que pasar su cuarentena. Ciudadanos representa a la derecha económica y social de éste país, yo creo que no hay dudas, igual que el PP, pero éstos ya la representan mal, porque huele mucho a podrido y cada vez hay más gente de la suya propia que esto ya no les gusta.

Desde luego, a los que no somos de su gente ya nos parece que hace tiempo que han dejado de ser democráticamente respetables, su ideología y sus planteamientos de gobierno si, aunque no estemos de acuerdo, pero ellos y ellas no son democráticamente respetables, no lo son.

Sinceramente calculo que cuándo ya no tengan a los fiscales bajo su control, les van a arrollar en los tribunales; les ha costado mucho y mucho tiempo a los poderes judiciales irlos poniendo en el banquillo, pero ya no hay quien lo sujete.

Y políticamente en éstas elecciones todavía han salvado la cara porque a los que necesitaban su espacio no les han autorizado a ir a por todas, se han tenido que cortar en la campaña.

Si hay jóvenes en el PP con otra conciencia de lo que significa la política como administración de lo público tienen aún su oportunidad de mantener las siglas de éste Partido (las siglas, las sedes y poco más), si no lo hacen auguro que serán igualmente arrollados.

La gente de izquierdas necesitamos una derecha decente en éste país para no sentir vergüenza ajena.

Ricardo Garanda Rojas
 (@rgarciaaranda)