viernes, 19 de abril de 2013

Sindicalístas y “Monodemócratas”

LA COLUMNA DEL VIERNES


 

Sindicalístas y “Monodemócratas”

 

No es nuevo,  siempre ha habido un recelo global hacia los Sindicatos. Lo extraño es el enorme porcentaje de participación en las elecciones de cada empresa,  por encima del 90% normalmente. Y lo extraño es que CC.OO. y U.G.T. sean las organizaciones sociales con mayor afiliación del País. En cualquier caso, si estos Sindicatos fuesen perjudiciales para la clase trabajadora, o para la sociedad en general, los argumentos anteriores no valdrían un pimiento.

¿Es esto así?

Solo defienden esta, según mi opinión, falacia, los y las “Monodemócratas”. Palabra que me acabo de inventar para definir ese grupo de personas, reducido pero socialmente influyente, que se definen como demócratas de toda la vida pero que les gustaría prescindir, no solo de los movimientos sociales que no les aplaudan, también de los demás partidos políticos, y, por supuesto, de los sindicatos. Lo dicho, demócratas de toda la vida.

Para gran parte de los empresarios, incluidos sus dirigentes, las exigencias de los representantes sindicales son un incordio a veces incomprensible. Al fin y al cabo son sus empresas, ¿porqué tiene que haber alguien que le diga lo que tienen que hacer  con sus medios de producción, con “sus” empleados?. Les molesta porque son “Monodemócratas”.

Los medios de comunicación, al fin y al cabo, son empresas que, unas más y otras menos, han tenido conflictos laborales. Supongo que todas las empresas de comunicación tradicionales han confrontado con los sindicatos en una o varias ocasiones.
No han tenido mas remedio que asumir el conflicto cuándo este se ha producido. Pero ¿no esperarían los Sindicalístas que, encima, se les tratara “con cariño” en esos mismos medios “Monodemócratas”.
Pocos tertulianos han tenido, de verdad, ocasión de conocer el trabajo cotidiano y continuo de los Sindicalístas. Pero, como con otros muchos temas, ellos cobran por dar su opinión y eso es lo que hacen. Y cuándo un tema no se conoce bien, lo más fácil es opinar desde tu estricto prisma ideológico: “Monodemócrata”.

Y luego están algunos dirigentes y otros opinadores en el seno de los partidos políticos Monodemócratas que soportan mal la existencia de otras opiniones organizadas, sobre todo si esas organizaciones les pueden hacer frente social y democráticamente con argumentos mas o menos sólidos. Y no sólo están  en los partidos conservadores, que se pudiera entender. Están también en partidos más progresistas, sobre todo si esa confrontación pone en riesgo un número determinado de votos en las elecciones.

A pocos de todos ellos les importa realmente la importancia real que el trabajo de los Sindicatos ha tenido y tiene en el funcionamiento de nuestra sociedad, especialmente en lo referente a las relaciones laborales. Ni la presión y sensación de impotencia que estos han de soportar en estos tiempos de crisis.

Porque lo que no pueden los Sindicalistas es modificar las leyes. Estas se aprueban en el Parlamento con la correlación de fuerzas que los partidos han obtenidos en las elecciones correspondientes. Y ocurre con mucha frecuencia que los mismos votantes a alternativas políticas contrarias al mantenimiento de los derechos de los trabajadores, luego culpan a los Sindicatos de que esos derechos se pierdan.

Los Sindicatos presionan y negocian. Esto ha sido siempre así y seguirá siendo. Otra cuestión es la evolución en el tiempo y la adaptación a cada momento histórico  que puede hacer variar la forma y la intensidad, tanto de la presión como de la negociación.
Según algunas encuestas, parece evidente que los Sindicalistas tienen pocos amigos entre las personas que crean opinión, pero su trabajo no está en la pasarela, sino en la empresa y en sus negociaciones con las distintas Patronales y los diversos Gobiernos, les guste o no.

 Y ahí deberán seguir estando mucho tiempo, de forma indefinida mientras queramos mantener sistemas de democracia real en nuestra sociedad. Pese a quien pese, porque si no fuera así estaríamos hablando de otra situación.
La que, probablemente, algunos y algunas quisieran, esos que se consideran grandes demócratas mientras nadie les lleve la contraria: los Monodemócratas.

 

R. GARANDA  R.