viernes, 5 de abril de 2013

YO TIRÉ DOS HUEVOS A RUBALCABA...

LA COLUMNA DE LOS VIERNES



….Hoy no lo haría.
Fue hace años, bastantes. El era Ministro de Educación y vino a Toledo a inaugurar algo; hubo un acto en el polideportivo del Colegio Alfonso VI. Yo me solidaricé con los trabajadores de la Fábrica de Armas, Santa Bárbara, que perdían su puesto de trabajo y protestaban por ello.
Aquello se llamaría ahora “un escrache de huevos”.

Hoy no lo haré, por dos razones fundamentales:
1ª.- Porque ya soy mayorcito, como él, para expresar mis cabreos de esa manera (aunque reconozco que sigo teniendo tentaciones de lanzárselos a alguien).
2ª.- Porque ahora yo tengo mucho respeto y admiración por él. Justo ahora, cuándo mas huevos virtuales le están tirando, y a dos manos. Manía mía de llevar la contraria.

El ha asumido que se tiene que comer todo el marrón y, si le dejan, se lo va a comer. Ya vendrá alguien detrás, en el momento oportuno, en caminos más limpios y túneles menos oscuros. Seguro que él, que ya es mayorcito, como yo, lo único que espera es que valga la pena.

Pero a Rubalcaba y a quien venga, a sus equipos, hay que pedirles más. Ya no basta con ganar elecciones, no es suficiente con llegar al Gobierno. La Meta está más allá de derrotar a la Derecha.
La clave ya no está en la noche electoral, sino en EL DIA DESPUÉS.

Cuándo la Izquierda vuelva a gobernar en España, tiene que estar preparada para hacer “políticas de Izquierda”. Cueste lo que cueste y se oponga quien se oponga aquí y fuera de aquí. Y hay que explicarlo, sobre todo antes de que la gente votemos.
Y, como dice mi amigo Patricio, “el Raso”, si explicándolo no se consigue ganar, pues ¡qué le vamos a hacer!. Más tiempo. Pero no nos pueden pasar cosas como en el pasado.

Por ejemplo, el votante de Izquierdas quiere que los impuestos garanticen un Estado del Bienestar como el que nos está quitando la derecha. Y si para ello hay que aumentar el sistema de cargas sociales, hágase, de manera justa, solidaria, proporcional…Y explíquese. Que no salga nadie otra vez con aquello de “Bajar los impuestos también es de izquierdas” y se quede tan feliz pensando que ha doblado la línea recta.

Por ejemplo, el votante de izquierdas ya no acepta esta situación de sumisión con la Iglesia Católica, que no paga ni impuestos por sus posesiones, ni salarios de sus adoctrinadores. Hay que afrontarlo, no pueden dárseles tantas prebendas y seguir diciendo en voz alta que esto es un Estado laico

Estas, y otras muchas cuestiones, hay que explicarlas muy bien para ganarse nuestros votos desde la honestidad ideológica.

Desde el primer día de la próxima campaña electoral (o desde mucho antes, desde ya), la izquierda de este País tiene que explicar muy bien la estrategia diseñada para la reconstrucción del edificio social que ahora se está derrumbando. Y lo tienen que hacer desde el planteamiento pedagógico que comprenda que el velo de la ignorancia se está rompiendo y hay que ayudar a romperlo del todo, que la educación democrática no es un objetivo para desarrollar solo en las aulas.

Sino lo hacen así, si vuelven a la desinformación y al “dame tu confianza que yo sé lo que hay que hacer”, tendremos todos que volver a asumir las consecuencias de la falta de compromiso y responsabilidad social de la gente.

Ningún partido de izquierdas puede comportarse como los de derechas, ni siquiera en las estrategias para conseguir los Gobiernos. Los segundos tienen intereses egoístas claros y predefinidos. Los de Izquierda tienen la responsabilidad de mejorar la sociedad y eso se hace con claridad, no solo respondiendo sino preguntando y escuchando. Repito, escuchando y clarificando posiciones.


R. GARANDA R.