sábado, 6 de julio de 2013

Cuándo se muere un amigo…

LA COLUMNA DE LOS VIERNES


Cuándo se muere un amigo…

Cuándo se muere un amigo
se mueren todos
otra vez.

Y hoy no solo se ha ido Tanis. Se han vuelto a ir Justino, Paco, Chema, Eugenio, Tomás.
Y también Julio, José Antonio, Juan y Miguel. Todos se han muerto otra vez. El Paraíso
de la Memoria se ha revuelto.

Uno a uno,
todos juntos.
cuándo se muere un amigo
se mueren todos
otra vez.

A los que le conocían, nada puedo decir que sea noticia. A los que no le conocían,
escuchen: Elegante, leal, comprometido. Por supuesto honesto, sincero, creíble.
Amigo, amigo, amigo. ¿Quién presume de otro mejor?

Y nos morimos
los que quedamos aquí vivos.
Nos morimos uno a uno.
Cuándo se muere un amigo,
morimos todos,
los muertos y los vivos.
Y no hay llanto que valga

(aunque lloremos)

que sirva para consolar
el recuerdo de tantos muertos,
de tantos amigos.

Torero hasta la sangre, Atletista hasta la médula, Sindicalísta hasta el alma. Con ese
plante socarrón de los buenos mozos del norte extremeño. A ver quien se atrevía a
jugársela y luego mirarle a los ojos. Mejor no intentarlo, ¡vaya mirada!.

Tanis ha vivido el Sindicato. Y su Paula. Y sus Isaac y David. Y sus amigos. Y su caza. Y
sus toros. Y su hermana nacida ya de mayor.

Tanis ha vivido. Poco pero mucho. Ha sido vida por definición. Vida en esencia. Eso
también lo supo entender.

Cuándo se muere un amigo,
nos morimos todos
otra vez…

Hoy no sé escribir.

Quiero hacerlo bien. Mal momento para dudar. Pero no sé escribir. Se me ha ido otro
amigo, vamos quedando pocos. Fernando, Pablo…. vamos quedando pocos y tengo
una lágrima para firmar…. 

Ni siquiera tendría que publicar esto, pero la vanidad me empuja. Perdona Tanis. Te
quiero.

Ricardo.

(En Casabas, la noche del 5 al 6 de Julio de 2013)