miércoles, 18 de diciembre de 2013

"iPhonegrafía"

EL OJO DEL FOTÓGRAFO

iPhonegrafía

Hay una anécdota muy repetida entre las personas que usamos cámaras fotográficas. Siempre hay alguien que te dice aquello de -Oye, que buenas fotos hace tu cámara.

-Vale. Pues toma, cógela tú y prueba...
-No, no... no, que yo no sé usar todos esos botones ni para qué sirven...

-Entonces ¿en qué quedamos? Las fotos ¿las hace la cámara o la persona que la usa?



Por este motivo, hoy quería traer aquí una pequeña muestra de fotos hechas con la cámara mas usada del mundo. La de un teléfono móvil. El que da nombre a la entrada de este miércoles. Y perdonad el "palabro". Pero creo que define de una manera muy gráfica, valga la redundancia, esta entrada.

Hoy os traigo una entrada extra. Los dos próximos miércoles coinciden con fiestas relevantes, Navidad y Año Nuevo, y este que firma estará de vacaciones. Creo que andaré perdido por sitios donde no haya ni cobertura de móvil, por lo que hoy me despido de este rincón hasta el año que viene. Por este motivo hoy hay ración doble de imágenes. Para que os podais entretener con ellas.

La cámara del teléfono se ha convertido en otra herramienta más que podemos usar para captar lo que pasa a nuestro alrededor. Además la proliferación de programas y aplicaciones de retoque hacen que se pueda procesar todo en el teléfono sin necesidad de ordenador.
A esta categoría pertenecen todas las fotos de esa entrada.



 La de arriba, la zona de entrevías llegando a Madrid, procesada con instagram para realzar las nubes  negras y las líneas convergentes de cables y vías. Un móvil en la mano y un tren en movimiento es toda una tentación.

La foto a continuación es la iglesia de San Pedro en Ciudad Real. El pase a blanco y negro y los desenfoques forzados le dan cierto aire de misterio...



Llevar siempre una herramienta como un móvil con cámara en el bolsillo, permite liberar de tensión la sensación de perderse un momento único o una perspectiva distinta cuando el ojo acostumbrado a mirar en clave fotográfica descubre algo nuevo o cautivador. Este es el caso de foto siguiente, un descampado en verano, el atardecer y un campo lleno de amapolas. Acercarse, aislar una de ellas que sobresale de las demás y dejar el horizonte muy bajo, con las primeras luces de la noche desenfocando la toma dan una estampa como esta. Lógicamente a un móvil, por muy bueno que sea, lo que no le podemos pedir es una calidad profesional, y probablemente estas imágenes no soporten (no lo he intentado) una ampliación grande de calidad.


En cualquier caso, para lo que si sirven estas fotos, es para compartirlas en las redes sociales, en la web, por correo con los amigos y amigas. Alimenta de manera exponencial esa componente exhibicionista que tenemos todas las personas que hacemos algo para compartirlo con los demás.



Unas simples gotas de lluvia en el cristal, unas nubes de tormenta (ya creo que vais viendo lo que me gustan las nubes negras con texturas y contrastes), y un fondo totalmente desenfocado produce resultados tan impresionistas como el de arriba.


La simple iluminación de un flexo, y una rosa seca sobre una carpeta azul. Una gran parte del resultado final tiene que ver con la composición. He visto  (y leído) tratados enteros de fotografía sobre composición, proporciones y formas de distribuir los elementos en la composición final. Regla de los tercios, minimalismo... Menos es más... todas son técnicas que contribuyen a un resultado armónico y agradable a la vista...



Otras veces, las reglas están para romperlas. La terminal del ave de la estación de Atocha, virada a un blanco y negro tenebroso, gana fuerza narrativa rompiendo la horizontalidad de la imagen, acelerando el efecto túnel de las lineas de fuga.


Las aplicaciones móviles tienen miles de programas que aplican efectos. En una ocasión quise hacer una serie sobre los efectos de la crisis, con edificios a medio construir que se han quedado colgados víctimas de quiebras, y probé a reforzar el resultado final con efectos de envejecido, o como suele llamarse en esas apps, efecto "vintage".


El programa más famoso y popular de retoque y composición es el instagram que ha popularizado el formato cuadrado. El éxito viene de constituir en sí mismo una potentísima red social con etiquetas e interacción con el resto de usuarios, además de estar enlazado al resto de redes y programas más populares (facebook, flickr, twitter...) con lo que en una única acción inundas todos tus perfiles sociales con la imágen. La torre de comunicaciones de arriba corresponde al puerto de Marjaliza, entre Toledo y Ciudad Real, y las nubes (otra vez) me evocaron las antenas de la película contact.


Confieso que algunas veces conduciendo he tenido la tentación de pararme a hacer fotos. La de arriba iba de copiloto y es fruto del azar. Intentaba fotografiar (iba de copiloto, ojo) el agua remansada en la cola del pantano de Peralvillo, mientras volvíamos a casa. Como los teléfonos no son especialmente rápidos en obturación, tuve la fortuna de que en el momento justo apareció el cartel de Ciudad Real. Lo bueno de la imagen es que contextualiza el entorno.



Algunas veces es divertido jugar a buscar visiones surrealistas. Una mañana que llegué muy temprano a trabajar (era de noche casi) y mientras me tomaba el primer café de la mañana vi clarear las luces del día sobre la fría mañana. las temperaturas del color (la ventana y su marco) iluminados con luz artificial cálida, y la luz fría de un amanecer de invierno, dieron el contraste de distitas luces. Luego juegos extremos de edición acentúan ese efecto. Pero os puedo asegurar que la foto no tiene tratamiento por zonas. Me gustó que la ventana blanca saliera amarilla, y la pared blanca del edificio azul. Siendo ambas blancas, sirven como ejemplo para explicar la temperatura del color.


La gran ventaja de los dispositivos móviles es que incluso tomando una copa, si ves una oportunidad, el teléfono es una herramienta discreta, que te permite inmortalizar el momento.


Incluso a la hora de comer, empieza a ser una plaga aquello de fotografiar la comida. Incluso ha dado lugar a ciertas aplicaciones específicas donde la gente fotografía platos de restaurantes y realiza la crítica culinaria para compartir con el resto del mundo. Lo de arriba una granada, que con el tratamiento adecuado asemeja piedras preciosas. O al menos eso me pareció a mí.



Esta fotografía de Toledo no tiene retoque. Esta perspectiva desde la carretera del valle necesita pocas cosas para ser casi perfecta. Es una de mis debilidades, y tengo en mente un proyecto con este rincón que espero poder materializar algún día. Si soy capaz de llevarlo a cabo seréis testigos de ello en este rincón.


Una variante de la fotografía de las comidas, es la correspondiente a las bebidas. jajaja. Los brilos, reflejos y contrastes de las copas son atractivos. Eso y que uno no deja el móvil tranquilo ni tomando copas.



Dos estampas navideñas del mismo carrusel. Arriba al atardecer con el ayuntamiento de la capital al fondo. En esa primera foto aún no se había montado el dispositivo que reproduce un enorme abeto luminoso en el centro de la plaza, como se puede ver más abajo. Aquí la fuente que cierra la plaza vuelve a reflejar todas las luces, y si dejamos a un lado el desenfoque forzado por la aplicación, esta imagen también sirve de claro ejemplo de la distinta temperatura de las distintas fuentes de luz artificial, en función de si son leds, como el árbol, incandescentes en el carrusel, o de descarga e gas como la iluminación verde de las farolas.




Y con estas estampas navideñas cierro este largo y extenso artículo. Espero no haber aburrido y haber provocado las ganas de probar  y experimentar. La ventaja de la fotografía digital es que no cuesta nada experimentar, fotografiar y borrrar para volver a empezar.



Con esta instantánea navideña aprovecho para desearos a todos y todas unas muy felices fiestas. Que el año que vamos a estrenar sea un poco mejor para todo el mundo, y que seais todo lo felices que os podais permitir. Yo por mi parte os prometo que aprovecharé el descanso para cargar pilas, seguir mirando el mundo pensando en compartir las cosas que me encuentro, y prepararé nuevos materiales para que, si os parece bien, nos sigamos encontrando por este rincón el año que viene. Hasta entonces, chaaaaooooo, y felices fiestas.

JLROMERO

@romerojl