viernes, 27 de diciembre de 2013

Culpables de regresión

LA COLUMNA DE LOS VIERNES

Culpables de Regresión.

Me corroen hoy dos historias que poco tienen que ver entre sí. Pero que tienen un claro nexo común: los Culpables. Dirigentes de nuestras vidas sin autorización moral para ello, dictadores democráticos que no han entendido nunca dónde están sus límites en el ejercicio de gobernar seres humanos y, como consecuencia, libres.


Alan Turing fue un gran matemático que consiguió que los aliados recortaran los daños de la II Guerra Mundial gracias a conseguir desencriptar claves de la comunicación nazi.

Pero Turing fue encontrado culpable de prácticas homosexuales en una época en la que, en Inglaterra, tal cosa estaba penada por la ley. Aceptó la castración como alternativa a la cárcel y murió poco después tras morder una manzana envenenada. Muy bíblico esto de la manzana.

Ahora la reina inglesa le indulta, le perdona. Cuán grande y benévola puede ser la Monarquía de nuestro civilizado siglo XX (y siguientes)

Fue condenado por homosexual a pesar de haberse comportado como un héroe nacional. Pero ahora le indultan, disculpando su homosexualidad, porque fue un héroe nacional. Si no fuera así, la monarquía inglesa haría un acto de contrición histórico pidiendo disculpas e indultando a los miles y miles a los que les hundieron la vida en Inglaterra durante el siglo pasado por practicar la homosexualidad y ser descubiertos.
No pide, la Monarquía Inglesa, disculpas por haber mantenido una legislación que dañó muchos cuerpos y muchos espíritus, que maltrató muchas vidas directa e indirectamente. No dan marcha atrás las autoridades inglesas a tal bellaquería legal. Simplemente disculpan de “tan peligroso comportamiento” a uno de sus más próceres hijos. Ahora, ya perdonado, oiremos hablar más de él. Seguro.

La historia está llena de despropósitos. Parece obvio pensar que no es lo mismo nacer en una época que en otra, pero no es tan evidente decidir que cuánto más tarde te toque vivir más te alejas de las consecuencias de legisladores y políticos inquisitoriales, intransigentes, oscuros y contrarios a la libertad de los seres que componemos esta humanidad.

No es la primera vez que ocurre, pero sí es la más cercana. En España habrá mujeres que han podido ejercer con libertad su derecho a decidir sobre su cuerpo y otras que no, viviendo estas en nuestros días y las anteriores en años atrás. Al contrario de lo que la historia nos enseña en esto del progreso cultural, intelectual y de conciencia individual y colectiva. O sea que vamos para atrás.
En España había y hay profesionales de la medicina que saben y quieren ayudar a muchas mujeres realizando abortos voluntariamente aceptados, y ahora estamos a punto de que esto ya no suceda, de que a estos profesionales se les impida hacer tal cosa.

Y habrá mujeres señaladas, y médicos perseguidos y hasta condenados. Y dentro de 60 años, una reina, o una presidenta de la república les indultarán, como si así se salvara el daño.

¿Cómo se llamaban los políticos que aceptaron y apoyaron que la homosexualidad fuera un delito? Tendrían sus nombres.
--Cretinos, diría yo.
¿Y los que están a punto de cometer esta nueva tropelía? Tienen sus nombres. 
--Cretinos. Digo yo.

Ricardo Garanda Rojas
@rgarciaaranda