viernes, 23 de septiembre de 2016

La Encrucijada del PSOE



Ricardo Garanda Rojas (@rgarciaaranda)


Parte del  partido socialista quiere dejar de gobernar al PP y la otra parte prefiere buscar una salida por la izquierda con IU y Podemos. ¿Es un problema de diferentes alternativas estratégicas o hay confrontación ideológica?


Puede que ambas cosas, pero, entre medias hay una fuerte confusión, parecida a la que pueda haber en Podemos con parecidas dudas entre la estrategia y la ideología. Con el tiempo, en ambos casos, es de suponer que las posiciones se irán decantando y cada uno encontrará su espacio. Son dos trenes que iban por la misma vía, uno ha frenado y el otro venía lanzado. Habrá que recoger los vagones dañados y devolverlos a la vía en el espacio que a cada uno corresponda, que seguramente no será el mismo que el que ocupaban cuándo se produjo el alcance.

Pero mientras eso se hace, aquí hay una urgencia, hay que decidir quién gobierna éste País y la discusión no está sólo fuera de los partidos directamente implicados, sino también dentro de ellos. En el PSOE empieza a haber confrontación y la decisión que al final triunfe no lo hará sin daños.
No es cómodo plantearse una alianza de Gobierno con un partido aún sin terminar de estructurar y con una impronta como la de Podemos. Puede ser complicado para hombres y mujeres “de orden”. Pero relajarse, mirar para otro lado y permitir que éste país siga siendo gobernado por un partido que está imputado por blanqueo de dinero y financiación ilegal, por una organización de la que un número importante de sus dirigentes, han ido siendo igualmente imputados por esas causas y otras peores. Permitir eso y buscarse un cómodo espacio en una previsible fácil oposición, no parece serio. Desde luego no sería nada responsable, y en el PSOE no debiera haber ni un dirigente que se planteara eludir tan tranquilamente esa responsabilidad.
Pero los hay. Y precisamente entre quienes debieran de dar ejemplo de lo contrario. Y hoy no quiero hacer debate del grado de ideología más o menos progresista, menos o más conservadora de cada uno y cada una. Estoy hablando de decencia, de ética, exigibles por igual al más derechoso y el más izquierdoso del propio PSOE (y de cualquier otro partido, pero hoy no toca hablar de todos).

El PP ha terminado su gobierno de mayoría absoluta con deshonor y creo que el Partido Socialista no puede ignorar tal cosa, enviaría un mensaje muy poco edificante a sus votantes  y a la sociedad en general. De hecho estaría diciendo a los votantes del PP: “Teníais razón no pasa nada, se puede gobernar mintiendo, ocultando y robando en algunos casos y no pasa nada, seguir votándoles, y de paso haced vosotros lo mismo en vuestras casas y en vuestras empresas”

A mí me parece que, en la comparación, la gente de Podemos son mucho menos peligrosos. En realidad los militantes de UP lo que quieren es intentar cambiar ésta mierda. Que lo es. Esta sociedad está tremendamente atascada y necesitamos gobernantes con un nuevo espíritu, con una nueva fuerza que intente desatascarla.

¿Por qué tienen algunos barones y parte de las bases ése miedo a Podemos? Puede ser verdad que a veces parezcan jóvenes inconscientes, pero yo no me atrevería a decir que no saben lo que quieren, cómo mucho podríamos acusarles de no saber “cómo lo quieren”.  Y pregunto, en éstos momentos, en ésta Europa, ¿estamos los demás en condiciones de darles lecciones de cómo hay que hacer las cosas en política?  Me temo que no estamos para magisterios de ese tipo. Nos negamos a aplicar  viejas doctrinas, dicen que no sirven ya, y las nuevas sólo están sirviendo para hundir más y más a los más necesitados.

Y cuándo una de las pocas cosas que nos van quedando en nuestro humano orgullo es defender la honorabilidad de los gobiernos, parte de un partido históricamente socialdemócrata considera que no es tan importante el comportamiento deshonroso de estos gobernantes liberales, que se les puede seguir soportando.



Señores y señoras, pacten ustedes con quienes quieran para hacer posible el Gobierno de España, pero devuélvannos la honradez en la gestión pública, utilicen con limpieza y justicia nuestros impuestos, y aparten a estos gobernantes de los que muchos españoles sentimos verdadera vergüenza ajena.

Es la obligación de ustedes, señores y señoras socialistas, no nos decepcionen.