viernes, 30 de septiembre de 2016

Se trata de corrupción. Oiga usted: Corrupción.

Ricardo Garanda Rojas (@rgarciaaranda)

¿Cómo nos ha de sorprender que los electores voten a un partido implicado judicialmente por ocultar pruebas sobre financiación ilegal, apropiación indebida y blanqueo de dinero?
¿Cómo no entendemos que la gente siga apoyando a un partido con cientos de implicados en diversas corruptelas relacionadas con esa financiación ilegal y, directamente, con robos?
¿Cómo nos llama la atención que con estas corruptelas, mentiras, robos, el Partido Popular siga siendo la fuerza más votada en sitios como la Comunidad Valenciana, Madrid, Galicia…?


Nada de todo esto debe alarmarnos si justificamos que la mayoría de los dirigentes actuales del PSOE sitúen un extraño concepto de la estrategia política (mediocremente partidista, diría yo) por encima de un honesto y socialista ataque a ésa corrupción. Si ésos dirigentes, históricos socialistas y socialdemócratas algunos, están dispuestos a permitir que siga gobernando un partido impregnado de una podredumbre en parte jurídicamente demostrada, y en otra parte, fuertemente asumida, ¿cómo puede sorprendernos que ciudadanos y ciudadanas con mucho menos compromiso ideológico y ético, igualmente  miren para otro lado?.

Pedro Sánchez y su equipo pueden haber cometido grandes errores, estoy convencido de que así ha sido, tal vez los estén cometiendo ahora mismo. Pero, según mi opinión, en estos momentos, son los únicos que representan la dignidad de los militantes y votantes del PSOE.

En el fondo de la confrontación hay muchas razones para unos y para otros. Esta situación no surge en días ni en meses, pero hay una urgencia que ha provocado que se saquen las armas : La necesidad de facilitar al PP la gobernabilidad. Así, sin anestesia, como si las razones del electorado para preferir a unos u otros no tuviesen ni la más mínima importancia.

Por eso la confrontación, al margen del resultado final, es un fenómeno que pasará a las historias de los comportamientos “democráticos”: dirigentes socialdemócratas luchando contra el secretario general y su equipo para poder dar el gobierno a un partido corrupto de las derechas, en contra de la opinión del partido socialista europeo y, lo que es peor, en contra de una inmensa mayoría de las bases, Vamos, una jugada “reinotronera” que tanto se le reprochan a otros.

Viñeta de F. Botika en "La Rebotika"
Y el dato sale de las redes. Los dirigentes de éste golpe de timón  (ya veis que cuido mis palabras) han sabido aprovechar en beneficio propio todo el aparato propagandístico creado y mantenido por la propia derecha beneficiaria de ésta traición (se me escapó), pero los militantes y los votantes damos nuestra opinión en las redes, y por aquí sabemos que si éste golpe triunfa se va a quedar el partido como en su día La Unión, “como un corral sin gallinas”.

La manipulación ha rozado con frecuencia la carcajada, como ese titular de la SER de que en Castilla la Mancha el PSOE estaba mayoritariamente en contra de Pedro Sánchez. De risa si no fuera tan serio. El Señor Page va a tener que dar muchas explicaciones, tal vez no a sus amigos, ni a Bono, ni a Barreda, pero auguro que con la militancia lo va a pasar francamente mal. Mire usted, yo estoy aquí abajo, en Toledo, en las calles,  y la marejada es tremenda, baje, sr. Page, baje, escuche y dé explicaciones, no se quede en conseguir titulares ridículos.

En los medios de comunicación, editoriales, analistas, tertulianos…todos ignoran voluntariamente la razón de la corrupción como primera causa de la posición del secretario general del PSOE. ¿Cuáles son sus verdaderos intereses?. En ningún país de Europa se produciría la más mínima duda de que el PP no debe gobernar, no al menos con el apoyo de otro partido cuya honestidad se suponía. Ya hay dudas, no sobre el partido en sí, sino sobre algunos y algunas de sus dirigentes.

Según la opinión de éste humilde columnista y afiliado a éste gran partido, Pedro representa la dignidad que tanto necesitamos en estos malditos tiempos, y los agresores representan justo lo contrario. Si estos consiguen sus objetivos estaremos levantando un futuro sobre la indignidad del robo y la traición.

Señora Díaz, por supuesto que hay bandos, aunque usted y otros demagogos lo nieguen, y yo no estoy en el mismo que usted. Procure acertar y que yo esté equivocado, porque como sea al revés el daño que usted y sus barones van a provocar va a doler mucho y durante mucho tiempo. Me temo que ya lo han provocado.