viernes, 2 de septiembre de 2016

¿Qué PSOE quieren Uds?

Ricardo Garanda Rojas (@rgarciaaranda)


Tal vez sea un mal momento para plantearse esta pregunta y sus variadas (presumiblemente) respuestas. Pero es clave, no tanto para el Partido, hay muchos casos en los que se ha demostrado que un partido político puede sobrevivir mucho tiempo sin concretar demasiado sus principios y sus estrategias ante la sociedad. Es clave para el País en el momento que nos ocupa ahora y los que vendrán después.
Según se asuma un PSOE u otro, así se decidirá la línea de un futuro gobierno de España, y no hablo de líneas para un gobierno inmediato porque parece que les ha pillado ocupados con la pregunta.


Cuándo cuantitativamente solo había un gran partido de la derecha y otro gran partido de la izquierda no había problemas, no era necesario marcar excesivamente los límites, en ésa confrontación cabían perfectamente las ambigüedades. O se sacaba mayoría absoluta, o se buscaba la ayuda de los periféricos, con una dispersión ideológica aún más evidente, hasta el punto de que para ellos nunca fue un problema pactar en ocasiones con el PP y en otras con el PSOE. El árbol con mejor sombra en cada momento.
Ahora hay más derechas y más izquierdas en el Estado español, entendiéndolas desde la clasificación de los intereses sociales que defienden cada uno de ellos, y obligan a delimitar exactamente hacia dónde está dispuesto a ir cada uno. El NO, NO y NO inmoviliza todo, y lo hace por una razón simple, falta otro NO, el interno, el que explica que no se sabe qué hacer, no se sabe hacia dónde ir.
Entre los militantes del PSOE no está claro si es mejor permitir que gobierne el PP y dedicarse a la oposición. Si es mejor no hacer nada y dejar que el tema se resuelva sin su intervención, y pasar a la oposición. O si es mejor intentar un gobierno de Izquierdas, pactando con Podemos y pidiendo a quienes no quieren o no se fían del PP, que sean consecuentes en su votación parlamentaria, y gobernar o, al menos, irse a la oposición con los deberes hechos.
La estrategia del PSOE después del 20D de hacer concesiones a Ciudadanos y luego pedirle a Podemos su voto gratis, da la impresión de que fue la consecuencia de un cruce de cables entre los miembros de su Ejecutiva Federal. Todavía me acuerdo cómo había quienes hacían chistes por la pretensión de la vicepresidencia para Pablo Iglesias, y luego nos enteramos de que se la ofrecieron a Albert Rivera, Conservador (ya no hay dudas) con la mitad de escaños que Podemos.
El PSOE tiene derecho, faltaría más, a ser lo que quiera y los votantes que les voten lo harán porque están de acuerdo. Tiene también pleno derecho a abrir el debate interno en las claves que consideren conveniente, así se forjan las ideologías en sus matices y las estrategias. No solo tiene derecho, sino obligación democrática. No es un problema personal de que Pedro Sánchez se mantenga o no de Secretario General, es un problema de medir las posiciones de cada uno y cada una y definir claramente la definición social y política actual del Partido. El PSOE, además de la obligación de debatir, tiene la de ofrecer a la sociedad las consecuencias de sus debates. ¿Qué les pasó en el anterior debate Congresual? Parece que no les quedó la cosa muy clara, de aquellas lluvias…
Podemos y Ciudadanos, de una manera o de otra, han venido a quedarse. Mucho tendría que cambiar el PSOE para recuperar el espacio que ha ocupado Podemos en sus distintas versiones. Toca ahora revisar su política de alianzas conforme a los principios que esté dispuesto a defender. Definir una posición clara y decírnosla, para que sepamos qué es lo que podemos esperar ahora de este partico centenario.


Todo ha sido muy rápido en el panorama político de España en los últimos años, hubiera sido deseable que en un partido como el PSOE hubiesen estado preparados para este cambio. No lo han estado y eso crea serios problemas que sólo serán temporales si consiguen aclarar posiciones. De no ser así tendremos PSOE en la oposición para mucho tiempo, el que dure la inexistencia de mayorías claras o absolutas.
En la izquierda social “ser consecuentes” y “ganar votos” son dos archivos de la misma carpeta.