domingo, 4 de agosto de 2013

¿ Es honorable el Sr. Rajoy?

LA COLUMNA DEL VIERNES

¿Es honorable el Sr. Rajoy?
Hace un par de semanas (Reflejos 19-Julio) ya planteaba en esta columna lo sorprendente que resultaba que, aparentemente, la mayoría de la gente creyese más lo que decía el encarcelado Sr. Bárcenas,  que lo que decían en sus propias defensas Doña María Dolores de Cospedal,  y Don Mariano Rajoy, ambos presidentes por el apoyo de la ciudadanía. .
Ahora las encuestas, antes y después de  las explicaciones del  señor Rajoy, confirman lo que parecía evidente hace dos semanas. Antes y después, porque esto ya no hay quien lo levante. Muchas y continuas aparentes mentiras y sospechosos silencios, terminan  convirtiéndose en una mentira evidente para gran parte de esa misma ciudadanía.
Y este es el gran problema para el Presidente: la perdida absoluta de credibilidad.
Para la resolución de este conflicto ya da igual que haya habido sobres o no.
No importa demasiado si el dinero de esos sobres tiene un origen lícito o no.
Ni siquiera es trascendente si ese dinero ensobrado se ha declarado a la hacienda pública.
Para el sospechado final político de este culebrón tampoco es fundamental si hay contabilidad “B” o es un invento del tesorero.
Es deseable que todo esto se aclarare bien, sin margen a las dudas. Es una obligación jurídica, y cada uno y cada una tendrán que asumir las responsabilidades que les corresponda. Pero….
Pero al margen del resultado de estas investigaciones, lo fundamental es que D. Mariano Rajoy, Presidente del País, ha recibido un golpe mortal, la inmensa mayoría de la ciudadanía no le cree, no sólo no confía en lo que hace, es que ni siquiera confía en lo que dice. Ya lo puede jurar, que los ciudadanos, lo votantes,  no le creen, no se fían de él. Ni siquiera la mitad de sus votantes le cree.
Y digo yo ¿Se puede ser Presidente de un Gobierno si la mayoría de los gobernados le consideran un mentiroso?
En Democracia no debiera ser posible, pero tal vez aún no esté correctamente definido el concepto “democracia” en nuestro país. Esta sería la única explicación para algunas de las cosas que aquí suceden.
Así que apelemos, al menos, a la dignidad, que al ser un concepto muy cercano al sentido del honor y siendo, éste si, un argumento de comportamiento social mucho mas arraigado en nuestra cultura, parece que debiera haber menos dudas a la hora de ser interpretado.
Tal vez se termine demostrando que D. Mariano es un hombre honorable. Pero, desde luego, no lo parece, y eso ya es un grave problema. Si al menos fuera al revés…
Plantéense, señores gobernantes, que cuándo gran parte de sus gobernados ni les quieren ni les creen, cuándo hay una seria duda colectiva sobre su honorabilidad, hay que ir pensando en ir dimitiendo. Mantenerse en el poder en esas condiciones parece que es bastante indigno.
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Yo no sé,  Don Mariano y Doña Dolores, si ustedes dicen o no la verdad, para su situación esto importa poco. Pero sí queda otra cuestión que aclarar, de dignidad ¿cómo andan?.
Ricardo Garanda R.

(@rgarciaaranda)