domingo, 25 de agosto de 2013

No hay Metáforas

EL POEMA DE RICARDO


No hay Metáforas

 

Una metáfora me exiges

para redondear el poema distinto.

 

Una metáfora que refleje

una cara de porcelana

en el cristalino vidrio

traslúcido y brillante

del cauce de un arroyo.

 

O que acerque

el grito pétreo de la Maliciosa

al cielo.

 

O que aleje un suspiro

por el enorme desierto arenoso

que es, para muchos,

esta puta vida.

 

No hay metáfora

cuándo la lágrima del miedo

se acoda en el quicio

de la pupila encogida.

 

No hay metáfora

cuándo el suelo se desliza

a una velocidad distinta a la de rotación.

 

¿Es que no sabes

que sin  sueños no hay sonrisa,

que sin sonrisa no hay belleza

que sin belleza no hay,

no quiero que haya, metáfora?

 

No me pidas lo que no hay.

(Todas las metáforas,

las pobres y las ricas,

las generosas y las concisas,

bajo siete llaves

quedaran ocultas

en el baúl de los dolores

hasta que regrese

la fuerza de tus sonrisas)

 

Ricardo Garanda R.