viernes, 15 de noviembre de 2013

Si Madrid contrata esquiroles ya no habrá reglas de juego

LA COLUMNA DE LOS VIERNES
Si Madrid contrata esquiroles ya no habrá reglas de juego


Hasta aquí.
La huelga es un derecho constitucional de los trabajadores para defender sus derechos.

Dos ejemplos bien obvios:
El derecho a un salario justo. Y una reducción de un 40% sobre sueldos mileuristas no parece de mucha justicia.
El derecho al mantenimiento de su puesto de trabajo. Y sufrir la amenaza de la pérdida de mas de mil empleos es para revelarse y utilizar todos los métodos legales de lucha y defensa.


El empresario tendrá derecho a decir que no puede cumplir esas normas y a demostrarlo poniendo encima de la mesa el contrato firmado con el Ayuntamiento...

El trabajador tendrá derecho a resistirse con la huelga a esa negativa. Y a hacerla...

Hay unas normas legales para la ejecución de esa huelga. Y hay que cumplirlas.

Hay normas legales para no impedirla. Y hay que cumplirlas.

Son las reglas del juego de la Democracia. Si no se cumplen ya no habrá compromiso por ninguna de las partes. Y eso es serio, muy serio.

Si el Ayuntamiento de Madrid rompe la Huelga de la limpieza contratando esquiroles (llamémoslo como queramos pero lo de Tragsa es puro esquirolage)  habrá un antes y un  después en las normas de funcionamiento democrático de este País. Hay que ser muy ciego o ciega para no verlo. O muy totalitarista.
Esta Alcaldesa no sabe por dónde se anda y está rodeada, en el Ayuntamiento y en su casa, de radicales de la derecha neocapitalísta (Concepto camuflado en ese más apetitoso de neo-liberal) que no han conocido la vida, la mayoría de ellos, más que desde el despacho de su papa y desde las mesas de tertulianos sabelotodos (las pocas excepciones ya saben ellos y ellas que lo son).

A estas alturas, la policía ya le ha advertido que no está para pasear servicios mínimos. Y los trabajadores de Tragsa ya la han aclarado también que su intervención se tendría que proponer desde una necesidad distinta a la que la Sra. Botella está dispuesta a reconocer, exponer y demostrar.  Se podría estar avecinando un enfrentamiento entre trabajadores de distintas empresas por la defensa de sus condiciones laborales. Los Sindicatos tendrían que hilar fino, muy fino, si se diera una situación como ésta.

La Alcaldesa de Madrid tiene un Ayuntamiento quebrado y por eso no tiene ni un Euro para poner encima de la mesa de negociación. Y tendría que hacerlo, porque la subcontrata a la baja trae consecuencias como las que estamos viendo: bajadas de salarios y despidos.

¿Se puede lavar las manos y al mismo tiempo amenazar mas aún a los propios trabajadores?.

Ya solo le falta a la Alcaldesa y a su equipo de gobierno amenazar con la intervención del Ejército.

A mi, personalmente, no me sorprendería que lo hiciera, el día que dieron la clase política de “tensión social y democracia” no debió de asistir. Ni ella ni muchos de los que la rodean.

Hasta aquí.

Ricardo Garanda Rojas
@rgarciaaranda