viernes, 2 de mayo de 2014

Hoy hablo de fútbol (y si queréis pido disculpas)



LA COLUMNA DE LOS VIERNES

Hoy hablo de fútbol (y si queréis pido disculpas)


Hoy voy a hablar de fútbol, no suelo hacerlo en este nivel, es una afición que normalmente reservo para reuniones entre amigos y conocidos. Pero pensando que entre los amigos-compañeros y amigas-compañeras con las que comparto redes hay grupos tan futboleros como “¿¡Por qué cojones somos del Atleti!? (Se intuye que ahí no hay ninguna chica, salvo aceptación de excepción biológica) o “Sindicalistas de CC.OO. amantes del Real Madrid”, o algo parecido, he pensado que tengo clientela, incluso tal vez amplíe así mis lectores y lectoras, cosa que siempre viene bien para el ego de los que publicamos nuestras reflexiones. Que me perdonen quienes sean anti-fútbol, prometo que esto es una excepción.


Salvo que el día 24 ganemos al Madrid, en cuyo caso no respondo de no volver sobre el tema.
Está claro que algo voy a provocar, ¿Para qué hablar de fútbol si no?, pero voy a aceptar dos normas: 1ª La final la juegan dos equipos madrileños, es una cuestión geográfica y nada más. Como si quienes la jugaran fueran el Barcelona y el Español, serían dos equipos catalanes, también por cuestión geográfica. Sin más.

2º Tiene mucho mérito el R. Madrid con haber llegado a la final, no le ha sido nada fácil, hay que respetarle aunque no fuese capaz de ganarla. Espíritu deportivo.

Y como yo mezclo todo, voy también a respetar a la minoría de izquierdas que sigue al Real Madrid, pero la mayoría social progresista seguidora del Atleti me condena a no poder ser condescendiente con el resto. Al menos no en el debate futbolero, que es de lo que hablamos hoy.

Junto con la final del  Mundial, la final de la Champions se convierte, en Europa, en uno de los más populares acontecimientos sociales, incluso para la gente no muy aficionada a este deporte balompédico. Es un debate que se acaba el día 25, como mucho el lunes 26. No dará mucho más de sí, pero hasta ese momento es  un debate real. Tan  seguro estoy como de que traspasará los límites de lo puramente futbolero. A mí me parece bien, podemos hacer bromas, chistes y meternos con los sempiternos poderosos que dirigen el Club de Concha Espina. Con la misma libertad, ellos también pueden meterse con nosotros, los pobres segundones pueblerinos dispuestos siempre a humillarnos ante nuestros limitados resultados. Es el momento de vernos las caras, pero sólo plantear que la final pudiera estar al 50% supone una ofensa para quienes ya desde hace días se han puesto la camiseta de la 10ª.

El 24 es una fiesta futbolera, e incluso, para los amantes de los nacionalismos, es una fiesta del fútbol español. Tenemos prevista una cena de amigos y amigas y me lo voy a pasar bien de todas las maneras, aunque mucho mejor si gana mi Atleti. Está claro que voy a piñón fijo, pero para los demás ¿A que es atractivo que gane el que juega con el perfil mediático de ser el más débil? No me digas que no.

Si ganamos, para los madridistas clásicos, seguro que es un tema de árbitros, y para los creyentes será cosa del espíritu de Luis.

Para  mí y los míos será cosa del fútbol. Este año hemos jugado entre Champions y Liga tres veces contra el Barcelona y dos contra el Real Madrid y no hemos perdido ni una sola vez. De momento somos los mejores en la Liga. ¿Final de Champions? Un día más en la oficina. Y si no ganamos, no pasa nada, la vida sigue y esto es sólo un juego. Nuestros problemas son claramente otros.

Ricardo Garanda Rojas

 (@rgarciaaranda)