viernes, 29 de abril de 2016

Alea iacta est

Ricardo G-aranda Rojas (@rgarciaaranda) 

Me parece imposible que la izquierda pueda gobernar en éste País después de que se repitan las elecciones. Salvo que cambiaran muchas líneas rojas y no parece.
Creo que todos ellos lo saben, creo que lo han sabido siempre desde el 20 de Diciembre. Que para ellos no ha habido ninguna sorpresa, ni agradable ni desagradable, la historia de las "negociaciones" se ha movido en los cauces previstos y el resultado ha sido el esperado…para ellos.

PSOE y PODEMOS no han querido jugársela. Para el primero era un lío mezclarse en un gobierno con “éstos chicos nuevos y semi-descontrolados” con la que aún está cayendo en España y Europa y con la que va a caer cuándo haya que aprobar el TTIP. Los segundos no quisieron darle el protagonismo gubernamental en exclusiva al equipo de Pedro Sánchez y correr el riesgo de verse convertidos en una tormenta de verano.
Preveo que ya no va a gobernar ninguno de los dos en éste viaje. 

El mayor cambio que podría ocurrir en el Parlamento es que Podemos pueda llegar a un buen acuerdo con IU, sumar unos cuántos votos en cada provincia que pudiera traer como consecuencia sumar varios diputados y diputadas más hasta el punto de poder ganar al PSOE (en número de votos lo tendría fácil). Pero si así fuera, no creo que los socialistas estuvieran dispuestos a apoyarles y darles la presidencia del gobierno. Estoy seguro de que no. Todo estaría igual, al revés pero igual.

No va a haber gobierno por ahí, por tanto se aleja el sueño que teníamos de dar marcha atrás a las agresiones que la sociedad ha sufrido durante éstos cuatro años. Esto parecía importante, pues no, sólo nos lo parecía a los votantes. Si hay gobierno de derechas nos queda como única esperanza la de las correcciones legislativas que esté dispuesto a hacer Ciudadanos. Poca cosa.

Es la primera conclusión de éste proceso, pero hay otra cuyas consecuencias soy incapaz de valorar en estos momentos: Los independentistas catalanes han sido la gran excusa para que no haya Gobierno en España. Son los que más han sonreído por los pasillos. Es curioso, había que pasar de los independentistas y pasando, pasando, hemos conseguido que sean ellos los que marquen la agenda política del Estado. ¡¡Victoria absoluta!!

Pero no dejo de pensar en que todo ha sido premeditado, de no ser así el PSOE lo único que tenía que haber hecho es presentarse a la investidura con la suma de izquierdas que había y que cada derecha se hubiera situado dónde les hubiese parecido mejor. No había riesgo de un fracaso mayor que el que, aparentemente, se ha producido.

Ahora queda un run, run de fondo, sobre todo entre los militantes del Partido Socialista. Porque hay que responder a una pregunta: ¿Todo esto quiere decir que el PSOE renuncia definitivamente a tener socios de izquierda para gobernar? Si es así sólo hay dos opciones de futuro, o se retira a los cuarteles de invierno hasta la próxima era glaciar que será cuándo pueda conseguir mayoría absoluta, o termina gobernando en sociedad con la derecha, con C´s, pero también con el PP. Ambas opciones han de tener, irremediablemente, consecuencias entre la militancia.

Sigo pensando que todo ha sido premeditado.

Y la alianza de Podemos con IU parece totalmente a destiempo. El 20 D podría haber sido trascendental el resultado que hubiesen sacado de ir juntos, pero P´s infravaloró, despreció y, en algunos momentos, humilló a IU. Y ahora pueden necesitarlos para crecer, o para suavizar la caída, pero ya no servirá de nada. Con el agravante de que IU ahora podría sacar un resultado “decente” (para conseguir holgadamente grupo parlamentario) de presentarse con sus siglas. El sacrificio ahora será inútil y puede terminar siendo históricamente trascendental.

Tapias y Llamazares están condenados a predicar en sus respectivos desiertos. Algunos les escuchamos cabizbajos.