lunes, 11 de abril de 2016

Lía


 Lía es el nombre de guerra que ella ha adoptado. Le ha quitado la primera parte en esta costumbre de acortarlo todo, de reducirlo. Y reconozco que a mí me gusta. Y me recuerda aquella canción de Ana Belén, que probablemente ella ni siquiera conoce....

(...) Lías telarañas que enmarañan mi razón
Que te quiero mucho y sin ton ni son.
Lías cada día con el día posterior
Y entre día y día (...)



 Y como casi siempre, acaba liándome,  y hace unas semanas, me enredó para que la llevase a una sesión fotográfica con unas amigas, en una antigua fábrica abandonada. La tentación era demasiada, ella, una fábrica vieja, y las fotos.....



Con ella de modelo es más fácil vencer mi resistencia a hacer retratos. Estoy convencido que un retrato es algo más que una foto de un rostro. Tiene que transmitir, tiene que contarnos algo del personaje.



 Y allí estaba yo de convidado de piedra, asistiendo a una sesión fotográfica. Bueno, quieto no me quedé, pero también confieso que dejé a las chicas hacer su trabajo y me dediqué más a disfrutar del encanto del lugar. (quizas en otra entrega os enseñe alguna cosa más)


Aun así, no pude evitar captar algunos momentos, sobre todo los que no eran de pose, en los que la sonrisa es más espontánea...



 O las composiciones mas elaboradas, aprovechando los recursos que el entorno brindaba.

Lástima que estuvieramos tan poco tiempo. Y que la tarjeta de memoria fuera tan pequeña...


Y hasta aquí mi atrevimiento con los retratos. Menos mal que la modelo tiene paciencia con uno....

Espero que os hayan gustado, y si ha sido así, nos vemos de nuevo cualquier dia de estos por aquí.

Gracias y chaoooo


JLROMERO

@romerojl