lunes, 25 de julio de 2016

Flamencos en la Albufera




Hola de nuevo. Ya tenía yo ganas de volver por aquí a compartir otro ramillete de imágenes. Espero que puedan ser de tu agrado.


Llevaba mucho tiempo sin sacar a pasear la cámara para otra cosa que no fuera el trabajo. Cuando afición y trabajo coinciden, aquella suele salir perjudicada. Pero también el hecho de llevar siempre la camara conmigo permite oportunidades como las que ilustran esta entrada.


El pasado fin de semana tuve que viajar a Valencia, por motivos ajenos al trabajo, y al ocio. Y creo que en los próximos años será un destino que no me será en absoluto ajeno. Así que durante el fin de semana paseé por la ciudad del Turia. Sin recurrir en ningún momento a la cámara.


Pero hete aquí, que en el momento de iniciar la vuelta, y por aquel instinto alternativo que me acomete en ocasiones, en lugar de disfrutar de una paella en la playa acompañado de un bañito, decidí acercarme a la Albufera. Ni la hora ni la improvisación permitió planificar de mejor manera la escapada. Era sólo una primera toma de contacto.


Y así fue como me metí en una caravana de tráfico de gente que iba en busca de las playas del Saler o de las paellas de los chiringuitos, cuando tomé el camino contrario al mar para acercarme a un mirador de aves, cerca de la localidad de El Palmar.


Como ya he citado, no era la hora mas adecuada, cerca del mediodia, con mas de 30 grados, con luces muy duras sobre el humedal, y una humedad ambiental en la que creo que lo único que no sudaba era la cámara. 


Pero aún así, pude disfrutar de un espectáculo increíble, con mulitud de aves dando buena cuenta de la diversidad de la charca. No me pidais que los nombre, porque seguro incurriría en errores garrafales. Solo soy capaz de identificar sin caer en el error a los flamencos, y eso mas por las películas de Disney que por los documentales de La 2.


Un helicóptero que llegaba para auxiliar a un accidentado en la carretera fue el detonante para que una gran cantidad de aves interrumpiera su colación para empezar a volar en círculos sobre el agua. 


Como ya he anunciado no será mi último viaje a Valencia, y tampoco creo que sea la última visita a la Albufera, con lo que tendré ocasión de volver a ver a estas gráciles zancudas al alcance de mi objetivo. Si así es, prometo volver a traerlas por aquí.


Sólo me queda agradecerte tu atención, tu paciencia, y tu espera ante el guadiana de entradas que este esta sección de Reflejos. Intentaré asomarme por aquí con mayor frecuencia de la que últimamente vengo acostumbrando. Ahora que ya hemos superado las cienmil lecturas, es una responsabilidad acercarse a cumplir contigo.


Hasta entonces, me despido agradeciendote tu fidelidad al blog. Eso motiva a volver por aquí.

Chaaoooo

JLROMERO

@romerojl