viernes, 1 de julio de 2016

Los Grandes Derrotados

Ricardo Garanda Rojas
La corrupta mentalidad de la derecha española hace que el corrupto PP se mantenga con un nivel adecuado de diputados y diputadas que le permita, seguramente, seguir gobernando éste País con sus hirientes políticas. No tiene mayoría absoluta, pero sí suficiente, sobre todo si, como parece, la debilidad ideológica y la falta de compromiso social del PSOE actual, inclina a éste partido a mirar para otro lado y dejar que gobiernen. Otro periodo de mandato de esta derecha más franquista que liberal, que defiende más o menos bien los intereses de “los suyos” a costa de las condiciones laborales, sociales y humanitarias de los más débiles. 



I.U. se equivocó, ya lo dijimos en una columna anterior en éste mismo Blog. Un gran número de sus votantes tradicionales no son precisamente de los que se dejan deslumbrar con nuevos y poco debatidos proyectos de cambios más o menos radicales, al parecer, el recelo de líderes como Cayo Lara, Gaspar Llamazares y muchos otros se ha visto acompañado con una abstención importante de sus votantes. Ahora pareciera que, de no salirse de ésa fusión, de no dar un humilde paso atrás, IU puede estar cerca de su desaparición definitiva, muerte por engullimiento y dispersión de restos.

Pero es que además, de haber conseguido lo que parecía el objetivo principal de esa alianza entre Podemos e IU, el haberse situado tras las elecciones en el segundo puesto en número de escaños y ser así el partido de referencia de la izquierda, por encima del PSOE, no hubiese tampoco servido para que el panorama político evolucionara mucho más: El Psoe nunca hubiese apoyado a Podemos e IU para que gobernaran. Hubiese seguido estando la pelota en el tejado de la derecha.
  
En cualquier caso, Podemos ha tenido una derrota en sus pretensiones, pero no en sus resultados. Conseguir una representación de 71 diputados y diputadas con un trabajo organizativo y de marketing de apenas un par de años o tres, no es nada fácil. Si mantienen un cierto nivel de cohesión y no se rompen en partidos de ámbito regional, pueden tener en sus manos conseguir en un futuro la fortaleza parlamentaria necesaria para poder gobernar. No creo que tengan que preocuparse en analizar mucho sus resultados, sino sus exageradas ilusiones juveniles.


Un futuro que tendrá que ver mucho con la reacción que pueda tener el propio Partido Socialista, que en estos momentos está en franco declive, provocado, al menos en una importante parte, por la ambigüedad y tibieza de su actual discurso ideológico. No está claro que ahora tenga suficiente músculo como para dar dos batallas a la vez, la tradicional contra las políticas conservadoras y liberales, y la nueva para preservar el espacio de izquierda social que necesita para seguir combatiendo al PP.
(c) La Rebotika

El mensaje de Susana Díaz la noche electoral del 26J resultó muy descorazonador para una importante parte de sus militantes y simpatizantes. Según ella, si 20D el mensaje de los electores fue claramente de pedir cambio, ¿por qué seis meses después, con una escasa diferencia de cinco diputados menos resuelve que los mismos electores el mensaje que lanzan es el de no confiar en su partido para gobernar?

Es de comprender que con los datos electorales que se dieron no quedó mucho margen para grandes ilusiones, pero a doña Susana Díaz se le olvidó que es obligación fundamental de un partido como el PSOE intentar por todos los medios lícitos a su alcanza que no gobierne un partido que ya ha demostrado perjudicar claramente a las clases trabajadoras de éste país. Si esto se olvida es que queda muy poca capacidad para presionar ideológicamente hacia los objetivos que aprueban en sus Congresos.

Según mi punto de vista, el PSOE ha sido el gran perdedor en estas elecciones. El 2015 no tendría que haber acabado sin un proyecto claro y trasparente de gobierno de izquierdas. Se desaprovechó (¿se quiso desaprovechar?) aquella ocasión poniendo de escudo a Ciudadanos y seis meses después parte del electorado ha preferido girar hacia opciones más seguras para salir del vacío gubernamental.

En aquellos momentos posteriores al 20D yo preguntaba ¿si no hay alianzas de izquierda ahora quiere decir que el PSOE no está por la labor de aliarse por su izquierda nunca más? Si la respuesta de los socialistas a ésta pregunta es que así es, el PSOE tendrá que pasar una muy larga temporada en los cuarteles de invierno mientras ve que su espacio de alternativa al PP lo ocupa Podemos y sus alianzas.

Es el momento de aclararse y definirse, tal vez también sea el momento de renovar profundamente ésa Ejecutiva Federal que tanta incapacidad ha demostrado. Si no se aclara el presente, el futuro puede irse oscureciendo cada vez más y objetivamente se necesita un Partido Socialista ideológicamente maduro que supere el retroceso en el que ahora se encuentra, para bien de los trabajadores y las trabajadoras de éste País.

De la tradición no se come.



Ricardo Garanda Rojas (@rgarciaaranda)