viernes, 15 de marzo de 2013

El caso Ismael Alvarez

LA COLUMNA DEL VIERNES


Porque, como bien dice Nuria Varela (gracias Brigi), este no es el caso Nevenka.

Por eso voy a hablar poco de ella. Por eso y porque no la conozco y, por tanto, no tengo su autorización para hacerlo.

Más bien quiero hablar de la miseria que dejó atrás. Parece evidente, aún sin conocerla, que la sufrió por dentro y por fuera, en privado y contra una sociedad pueblerina, mayoritariamente machista y, por tanto, injusta.

Adiós Nevenka, espero que ahora seas feliz, te lo mereces. Ya lo creo que te lo mereces.

A Ismael Álvarez tampoco le conozco. Pero si el tipo, el perfil.

Conozco al personaje. Equilibrando entre la discreción y la presunción. Muy fatuo, muy egocéntrico, muy seguro de su dominio, ¡muy hombre!. No admite un NO, y lo razona según su escala de valores. Buena apariencia física, bien cuidada. Hay que tapar bien la miseria que hay por dentro.

Viene en los libros, pero yo conocí a un tipo así. Tenía engañados a todos los que le rodeaban. ¿O no los tenía engañados?.

Pregunta maldita, porque aquí es dónde viene el problema. Ismael es solo un individuo, nada importante visto aisladamente.

Pero, una vez conocida la falta, ¿que piensan sus defensores, y sus aduladores, y sus votantes…?

¿Y los que no siendo ni sus defensores, ni sus aduladores, ni sus votantes y se han venido aprovechando políticamente de su hipócrita y antisocial posición avalada por los anteriores?

El Partido Popular, que le alzó al liderazgo, una vez condenado le siguió utilizando para sacar adelante sus votaciones. El PSOE de Ponferrada, que para llegar al poder utiliza su voto y el de sus compinches, con la estúpida compensación de que al día siguiente se iba.

Y el PSOE Estatal. Increíble. Si desde la dirección de este partido se flexibilizan con tanta intensidad y con tanta facilidad los principios ideológicos, ¿qué pueden reprochar a los votantes que no se fíen de ellos?.

Y ahora ni siquiera vale la excusa de que fuera complicado. Si se hubieran tenido las cosas claras, hubiera sido fácil decir ¡NO, DE NINGUNA MANERA!.

Si es cierto que Zapatero dijo NO, hizo lo que había que hacer, y seguro que fue fácil.

De una organización socialmente progresista, dónde la lucha por la igualdad de la mujer forma parte importante de su ADN ideológico, se debe esperar más, mucho más.

R. GARANDA R.