miércoles, 15 de mayo de 2013

Seda

EL OJO DEL FOTOGRAFO


Hace algunas fechas presenté aqui para el mundo mi particular visión de una de las maravillas de la región en la que vivo, Castilla-La Mancha, como era el parque de las Tablas de Daimiel. Hoy le toca a las Lagunas de Ruidera. Y para ello quiero hablar de lo que en fotografía se conoce como el efecto seda.
Yo recuerdo asociar la palabra "fotografía" a "instantánea" como palabras sinóminas o de similar significado. Y en la mayoría de los casos esto es así. Pero un instante en fotografía puede ser de varias mílésimas de segundo a numerosos segundos o si hablamos de fotografía nocturna incluso minutos.
Y esa diferencia tiene mucho que ver con el resultado final. Una de las cosas en las que esto es más patente es lo que se conoce en el argot fotográfico como el efecto seda.
Veamos las siguientes dos fotografías:


Ambas son del mismo sitio, realizadas con escasos segundos de diferencia entre ambas, y creo que la diferencia es mas que notoria entre ambas.

La única diferencia es que mientras la imagen superior está tomada con una obturación de 1/50 segundos, la inferior tiene una exposición de 1 segundo. Todos los demás parámetros permanecen inalterables, pero es evidente el dibujo que el agua en movimiento traza creando la textura sedosa que da nombre al efecto.

Para conseguir estos efectos son necesarias dos cosas fundamentales: un trípode (o algo que estabilice la cámara para evitar que la foto salga movida con esas altas exposiciones) y por regla general un filtro que limite la cantidad de luz que recibe el sensor (o el negativo si hablamos de fotografía analógica) durante tanto tiempo para evitar sobreexponer las zonas más luminosas. Aún así, en la comparativa anterior, donde no hay  postproducción alguna, es evidente las nubes mas blancas y el cielo menos azul en la foto con más tiempo de exposición.



Sobre estas líneas se puede observar el "making of" de la imagen inferior. Y la evidente diferencia entre una foto tomada con el móvil y la de la cámara.


El "efecto seda" tiene sus detractores y sus defensores. No es una verdad absoluta. Pero es innegable la estética de las trazas del agua, normalmente clara, en movimiento frente a los elementos estáticos del resto del paisaje. Y como nuestra región no es muy pródiga en efervescencias acuáticas, había que aprovechar los efectos de esa especie de monzón tropical que nos ha llenado de agua, humedad y vida ( y polen, para desgracia de las personas alérgicas) este invierno/primavera tan especial.


Todas estas imágenes pertenecen como ya he dicho al Parque Nacional de las Lagunas de Ruidera, que se encuentra distribuido entre las provincias de Albacete y Ciudad Real, y que cuando se encuentra como en este caso pleno de agua, constituye un auténtico espectáculo de la naturaleza.



El efecto seda, es una manera de atrapar el movimiento en esa instantánea de la que hablábamos al principio, aportando dinamismo y fuerza a la imagen, a la vez que algo tan fiero e indomable como es el agua buscando su propio camino, se pueda convertir, a los ojos del espectador final en una especie de terciopelo, aportando la "suavidad" de su textura a algo tan agreste y salvaje.


Hasta aquí la aportación de esta semana, con una invitación a conocer el paraje donde se han realizado estas imágenes (siempre respetando la naturaleza y el entorno). Así como dice un amigo que dentro de pocas fechas cumple años (Ricardo), sigo haciendo "patria" aunque este sea un concepto en el que alguien como yo, que cree en lo global como meta y horizonte, no crea demasiado. Pero en fín, es algo que deja cierto poso, aunque sólo sea por la proximidad.


Y ya que he hablado de mi compañero de blog, y su próximo cumpleaños, aprovecho esta entrada para felicitar, también por sus cumpleaños, a Brigi, compañera de fatigas, que los cumple mañana y a Pablo, que lo hizo el fin de semana pasado. A los tres os deseo lo mejor y os dedico esta aportación.
Espero que os guste. Besos y abrazos.

JLROMERO