lunes, 17 de junio de 2013

Es la Mar, Alberti.

EL POEMA DE RICARDO


Es la Mar, Alberti.

 

Es La Mar,
la mar, Alberti.
La mar, la mar
en Cádiz
y en Vega.
La mar, es la mar
que hasta sus olas mas bruscas
se elevan
te miran, te ven,
se acercan
y te mecen si te dejas.

Es la mar,
la mar que te aleja
cuándo quieres volver,
y te acerca
cuándo te vas.

Es la mar y no hay espacios
para Neptunos,
la mar no necesita dioses,
es ella quien resiste
quien hunde,
quien eleva.

La mar, Alberti,
No lo dudes.
Aunque tú ya lo sabías.
La mar, la mar,
la madre, la hija,
la amante, la diosa.

Es la mar,
igual en Cádiz
que en Vega.,
abriéndole a su cuerpo
la Puerta
en un lenguaje sexualmente masculino:
el Puerto.

La mar eterna
con salida y entrada
a sus insatisfechas entrañas,
a su  matriz
de madre ansiosa
que ama y sacrifica,
como el otro dios imposible,
a sus hijos
desconcertados.
 
Es la mar, la mar,
sin duda Rafael,
de allí venimos,
hacia allí vamos,
en cómodo horizonte,
dónde nos encontramos
los espíritus inquietos
de la memoria.
Marinos en sueños,
castellanos desacostumbrados
e inciertos,
junto al real marino salado.

Es la mar, la mar,
el sueño, el ansia, la vida, la ilusión,
el duelo.
En Cádiz,
en Vega
y en el eterno Toledo.

 
(Puerto de Vega, 12-6-2013)