miércoles, 8 de enero de 2014

Next door project

EL OJO DEL FOTÓGRAFO


Next door project

 
Feliz año 2014 a todos y todas. Retomamos esta sección tras la pausa navideña. Para abrir el año, os presento hoy una colección puertas. Siempre me ha seducido realizar monográficos sobre un motivo, y durante mi última escapada estas fiestas me topé con un buen repertorio de puertas antiguas, con texturas y detalles sugerentes.



La primera puerta es la que cierra un recinto amurallado medieval en las estribaciones del Pirineo oscense, Muro de Roda, y me pareció lo suficientemente sugerente dejarla entreabierta a los picos nevados insinuando el paisaje. Dentro del recinto, la iglesia románica del s. IX también presentaba una atractiva portada de madera bajo el arco de medio punto. En otra ocasión os mostraré el interior de esta ermita. Ahora os dejo solo con la puerta.


  El título no es mío, me lo ha prestado mi buen amigo Max, alguien que tiene mucha parte de responsabilidad en esta aventura fotográfica que vengo contando en estas páginas. Max es el creador de la curiosa secta de sakafotos, de la que ya he hablado en alguna ocasión, y que para mi ha supuesto  una via para crecer y desarrollarme en este mundillo, motivandome a compartir estas experiencias con todos vosotros. La historia del título tiene que ver con una obsesión personal suya de ir fotografiando puertas por allá donde va. Al final las obsesiones se contagian y yo me apropio del título de la serie. Gracias por la licencia, amigo.


 El resto de puertas que adorna esta colección son del municipio de Ainsa, un precioso enclave medieval situado en la convergencia de los rios Ara y Cinca, y que conserva un casco histórico fantástico. A lo largo de sus calles empedradas decenas de portadas se asomaban al objetivo de la cámara. 

 Arcos de piedra, de medio punto o apuntados como en el caso inferior, con puertas de madera que reflejan el paso del tiempo, y de los rigores de las estaciones en sus vetas, reforzadas con tachuelas, clavos, herrajes y ornamentos de madera...


... conviven junto a modestas portezuelas con una viga de madera como jamba maestra.


Siempre me han atraido las imágenes que reflejan el paso del tiempo, y contemplar la fragilidad de ciertos elementos, como se puede comprobar aqui en la parte inferior de una puerta astillada y desgastada por el tiempo y la humedad presente en el verdín que tiñe la losa de entrada.


O cómo se modifica la puerta original para abrir en ella otra mas pequeña, ya no  hacen falta esos portalones por que no se usan caballerías o paso de animales...


La siguiente puerta me llamó bastante la atención, porque más que una puerta parece una arcada de un corredor que se ha cerrado dandole una nueva utilidad, y de ahi el exceso de madera a ambos lados de lo que parece la puerta practicable.


Por último, os traigo una de las puertas mas modernas pero con un detalle singular, el llamador o aldaba, con una peculiar forma. Hasta el punto que dichos llamadores con formas fálicas son famosos en la comarca y tienen su peculiar ruta. Si queréis documentar más el tema os sugiero que leais esto .


En definitiva, hoy os hemos invitado a un viaje por la arquitectura medieval del Pirineo aragonés visitando sus puertas y dinteles. Espero que la historia os haya gustado, y si así ha sido, nos volvemos a encontrar por aquí la próxima semana.  Hasta entonces espero que sigais disfrutando de las secciones de este rincón que cada día se va haciendo un poquito mayor. Gracias por vuestro seguimiento y por vuestros mensajes. Sin ello, esto no tendría mucho sentido. Chaooooo!!


JLROMERO

@romerojl