viernes, 17 de enero de 2014

¿Prohibido prohibir?

LA COLUMNA DE LOS VIERNES

¿Prohibido prohibir?

Hubo hasta pintadas en los años 80 con esta idea: “Prohibido Prohibir”.  Siempre pensamos que las realizaban grupos anarquistas, hippies, o los antisitema de entonces, que todavía no se llamaban antisistema.

Gran confusión la nuestra cuándo pasaron los años y se apropiaron de esta idea los liberales, los Esperanza-boys que no querían que se prohibiera beber, conducir deprisa o fumar en los locales cerrados. ¡Viva el vino! O como decía el jefe de la oposición, el señor Aznar, con un sospechoso toque de rubor en sus mejillas: ¿Me van a decir a  lo que puedo o no puedo beber?.


No hay que prohibir estas cosas, los liberales no estamos de acuerdo en que se prohíbanvenía a decir doña Esperanza refiriéndose al tema del tabaco. Ahora parece que esto ha cambiado, ahora sí hay que prohibir. Ahora hay que prohibir que las mujeres puedan decidir sobre su futuro, sobre su cuerpo, sobre sus vidas. Ahora, de golpe, se les ha helado esa cínica sonrisa y han decidido prohibir.
Ya, comprendo. Aquellos temas eran humanos y ahora los humanos estamos superados. Esto pertenece a decisiones divinas. Solo dios decide sobre la vida o la muerte.

Bien, pues, para los católicos y las católicas,  que decida dios, que la divina providencia tenga la última palabra. Porque digo yo, si esto no es un derecho de la mujer, si la mujer no puede decidir sobre su propia vida y sobre el hecho de crear otra nueva o no, bien podrían concluir que tampoco ha de ser un derecho de los hombres decidir sobre lo contrario, que es lo que pretenden hacer.  Que sean consecuentes, seguro que el todopoderoso conocerá cada caso y dará solución. Nada escapará a su divina providencia y él será justo.

Pero claro, eso sirve solo para las creyentes. ¿Y las que no? Ahí, a falta de una decisión divina que resuelva, los humanos tenemos que considerar hasta dónde puede llegar la libertad de la mujer en este asunto. Y es aquí donde el Parlamento Extremeño nos aclara las ideas:  “…El derecho a decidir de las mujeres no se puede enmarcar en un debate político, ético o sociológico que no contemple, como punto de partida irrenunciable, la libre elección de las mujeres…” . Vamos, como dice el presidente de su gobierno, el señor Monago,  “que ni se puede obligar a una mujer a no ser madre, ni tampoco a serlo”

El problema es que tanto  el señor Monago como (supongo) todos o la mayoría de los diputados extremeños del Partido Popular, hombres y mujeres, están en contra de la actual ley de plazos, por lo que SI están dispuestos a obligar a muchas mujeres a ser madres en contra de su voluntad. Y ésto a pesar de estar defendiendo lo contrario de manera hipócrita con sus discursos, más buscadores de apoyo progresista que de progresismo creído.

En fin, si al final esta derecha eclesiástica lo que defiende es el “derecho” a vivir del no nacido, tendrán que ser consecuentes y defenderlo en todos los casos, porque desde la ética y moral que parecen defender,  todos los no nacidos tendrían que tener el mismo derecho, tengan o no malformaciones, sean o no hijos de menores o sean producto de un acto sexual voluntario o de una violación.

Pero ni siquiera ellos tienen clara una moral que quieren imponer a todas las mujeres para coaccionarlas y a todos los demás para que lo aceptemos.

Para que aceptemos esta trascendental prohibición.

Esperanza, espabila, Gallardón te ha vuelto a llevar la contraria. Yo que tú no me dejaba.
¿O si?.

Ricardo Garanda Rojas

 @rgarciaaranda