miércoles, 30 de octubre de 2013

Cabañeros


 EL OJO DEL FOTÓGRAFO



Hola a todos y todas. Hoy, conduciendo por las carreteras que separan Toledo de Ciudad Real, y gracias a los cambios de hora estos que nos descolocan un par de veces al año, he tenido la ocasión de disfrutar de los colores del otoño al amanecer y al atardecer de nuestros montes de Toledo.

Como aún no he tenido ocasión este año de echarme al monte a captar estos colores, me he acordado de unas vacaciones de hace unos 7 años en uno de los parajes más extraordinarios de nuestra región, el Parque Nacional de Cabañeros, y he recuperado algunas de las fotos que hice entonces.



Visitar el parque al amanecer con las visitas guiadas que se organizan por el interior del mismo nos permite recrear imágenes que creo que muchos conservamos en la retina de aquella maravillosa serie de nuestra infancia "El hombre y la tierra" del inolvidable Felix Rodríguez de la Fuente.


Aquella semana para tener tiempo de disfrutar del entorno, nos alojamos en un camping en Horcajo de los Montes, punto neurálgico para visitar todos los alrededores. Con el arranque del otoño tuvimos la oportunidad de contemplar tormentas secas que iluminaban la noche.

 


Desde el camping, en mitad del campo, contemplar la fuerza de la naturaleza desatada, y poder captarla con ni vieja nikon (pensar que aquella cámara tenía menos megapixeles que mis actuales móviles) los relámpagos de aquellas noches fue algo fantástico.


El interior del parque tiene rincones tan increibles con este bosque de ensueño.


Y el horizonte es infinito en la raña.


Llegar con una miserable cámara compacta a poder fotografiar los ciervos a esta distancia fue toda una experiencia, sobre todo para las pequeñas que se lo pasaron genial.


En las estribaciones del parque, el Guadiana, en su camino hacia el mar, pasa por un estrechamiento, "el estrecho de las hoces" que hace las delicias de aquellos pescadores que buscan en sus aguas el preciado trofeo.


Rincones donde sosegar la vista, reposar el alma y disfrutar de la naturaleza en estado puro.


Y hasta aquí este paseo por una de las joyas naturales que tiene nuestra región. Creo que llegados a este punto es de justicia recordar a todas aquellas personas que hace ya mucho tiempo (no el suficiente para que los que conservamos memoria lo hayamos olvidado) presentaron una batalla muy desigual para conseguir que este paraje siga siendo este paraiso y no se convirtiese en un campo de tiro militar.  Gracias a ellos, que lucharon y se enfrentaron a una propuesta que destruiría este entorno, nosotros, y mis hijas  las primeras, han tenido la ocasión de disfrutar de ellos. Gracias por aquel esfuerzo. Demuestra una vez más que las batallas nunca son en vano.

Espero que os haya motivado algo las ganas de conocer Cabañeros. Si eso es así, lo doy por bien empleado. Si os ha gustado, os espero de nuevo la semana que viene. Chaaaaooo!!


JLROMERO

@romerojl