miércoles, 19 de febrero de 2014

Retratos en blanco y negro

EL OJO DEL FOTOGRAFO

Retratos en blanco y negro

Llevo mucho tiempo fotografiando paisajes, panorámicas, viajes... y tenía una asignatura pendiente con el retrato.
Confieso que los retratos son una de las disciplinas que más respeto me imponen en la fotografía, porque no se limita todo a cuestiones técnicas, sino que también un buen retrato debe transmitir parte de la personalidad que se captura junto a su imagen.




Por eso siempre me he acercado a esta disciplina con cierto respeto, y sólo me he atrevido a experimentar con ella con aquellas personas que tengo más cerca: mi familia. Empiezo esta serie con una foto que algunos ya conoceréis por el facebook, ya que la semana pasada la sometí a la consideración del grupo de sakafotos de que ya os he hablado en otras ocasiones. Aquella mañana Ricardo me provocó preguntandome sobre el tipo de luz que me brindaba el dia (y las sucesivas ciclogénesis que nos han visitado). Viendo los cielos grises y brillantes, invité a mis hijas a salir fuera y jugar con la iluminación natural y la ayuda del flash para iluminar sus miradas. Lo de arriba es el resultado final.



 En vista de que esa primera foto resultó tan atractiva, el pasado domingo volví a las andadas. Sin planificar nada, cogí mi cámara y me la colgué a la cintura cuando decidimos salir a comer. La suerte es que en el restaurante nos situaron junto a un gran ventanal, que tamizaba la luz de este invierno tan variable. Entre plato y plato y a los postres me dediqué a fotografiar a mi modelo.


Comprobé como con simplemente girar la cabeza, la luz natural que entraba desde un lado me permitía conseguir prácticamente sin esfuerzo retratos en clave alta como el de arriba, y retratos en clave baja como el que figura bajo estas líneas. Aunque no lo parezca, detrás de la modelo hay mesas, y comensales..


La maravilla óptica de mi última adqusición permite conseguir desenfoques muy atractivos que dejan el segundo plano en un fondo borroso para resaltar las miradas. Lo más importante en este tipo de retratos, sacar nítidos y enfocados los ojos.


 Tras la comida, paseo vespertino, y aprovechando las cualidades fotogénicas de mi otra modelo, aproveché las medias luces entre un par de nubes que amagaron con descargar agua, mas que llover.



Encuadres desenfadados, buscando la sonrisa. Lo que a lo mejor no se puede hacer con un adulto ( encuadrar desde abajo) la frescura de la adolescencia lo permite.

  

Para acabar, un par de retratos hechos por las modelos de arriba. Por fortuna la pasión por la fotografía también les ha llegado a ellas y es todo un placer poder compartir afición. Así alguna vez podemos salir los que estamos al otro lado.






Y cierro este blog con un retrato del que firma.  No es quizas la mejor foto de la serie, al estar en un contraluz muy intenso. Pero es de la pocas fotos que tengo mías y por eso os la comparto.




Y hasta aquí esta serie de retratos familiares. Algún dia empezaré a atreverme con otros modelos, porque si no me temo que acabaré por aburriros.

Si no ha sido así, os espero de nuevo el miércoles que viene en una nueva entrega de esta serie. Hasta entoces, Chaaaoooo!!!

JLROMERO

@romerojl